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Refidomsa dedica interés e inversión en formar a nuestros músicos y cantantes de mañana

Por jueves 24 de septiembre, 2015

EL NUEVO DIARIO, HAINA, SAN CRISTÓBAL.- Melodía, armonía y ritmo se combinan en la ejecución musical que realiza un grupo de niños y adolescentes de este municipio, que desarrollan sus habilidades artísticas con el apoyo y padrinazgo de la Refinería Dominicana de Petróleo, que a través de su Fundación Refidomsa, dedica interés y esfuerzos para darles a estos chicos una formación y preparación que les producirá cambios importantes en sus vidas.

Más de 70 de estos pequeños (hembras y varones), provenientes de los sectores y barrios más humildes e infortunados de Haina y Nizao, reciben clases de música y canto, impartidas por un grupo de profesores dirigidos por el maestro Dante Cucurullo, músico, compositor y director de la Orquesta Sinfónica Juan Pablo Duarte, del Conservatorio Nacional de Música.

Todos los sábados, en horario de 10:00 de la mañana a 4:00 de la tarde, concurren a la cita estos menores que ya exhiben habilidades sorprendentes en la ejecución de instrumentos como el violín, violonchelo y viola.

Como puede notarse, inicialmente el proyecto se desarrolla con instrumentos de cuerdas, pero los planes contemplan incluir otros de vientos y de percusión.

Las seis horas continuas en el liceo Aliro Paulino de aquí, lugar de docencia, se reparten entre lecciones de música (teoría y práctica), recesos, almuerzo y merienda.

Se trata de un hermoso y prometedor proyecto de responsabilidad social que ejecuta Refidomsa, digno de ser reproducido por otras instituciones y ser expandido por diferentes puntos del país, como sugiere el propio Dante Cucurullo.

Además de garantizarles a temprana edad una profesión en la música, involucrar a estos niños en el arte y la cultura les proporciona a ellos, a la familia y al barrio donde viven, un ambiente sano, de tranquilidad, sentimientos y emociones maravillosas.

Su incursión en este oficio cultural, que requiere de horas de dedicación y de un espíritu divertido y alegre, aleja la posibilidad de que esta camada de muchachos se enrumbe por un mal camino, evitando las tentaciones que hoy día fluyen en una sociedad descompuesta y de crisis de valores.

La música es un estímulo que alegra el alma y toca positivamente el campo perceptivo del individuo. Y así lo sentí a mi llegada a uno de los ensayos, acompañado de la periodista Isaolyn Mieses, asesora de Relaciones Públicas de Refidomsa, quien a requerimiento de El Nuevo Diario se dignó en mostrarnos cómo funciona el proyecto.

Los niños que estudian música, divididos en tres grupos, reciben las enseñanzas a cargo de los profesores Manuel Germán, Paola Ventura, Génesis Herasme, y Lewline Paniagua, todos egresados del Conservatorio Nacional de Música. El maestro Germán hizo una especialización en enseñanza de música para niños, en Estados Unidos.

Cada uno de los estuantes, sujetando su instrumento, escuchaba las orientaciones de sus instructores, las que luego ejecutan con destreza, entonando notas musicales estructuradas melódicamente para dejar escuchar bellas canciones que deleitan el oído.

Disciplina, orden, modales, actitudes, respeto y otros valores son enseñanzas incluidas como complementos indispensables para lograr una buena formación musical de estos niños, que se muestran entusiasmados, jubilosos y divertidos.

Sus padres acuden a presenciar el aprendizaje de sus hijos, y algunos de ellos aprovecharon la presencia de este periodista para expresar sus testimonios de lo provecho, útil y oportuno de esta iniciativa de la Refinería.

El surgimiento

La idea es de Félix Jiménez (Felucho), presidente de la Refinería, que la plantea y la ejecuta juntamente con el proyecto de “Aula Cultural” que opera en Haina y Nizao, auspiciada también por la Fundación Refidomsa.

Se hicieron audiciones a numerosos niños, quedando seleccionado un grupo de 36 para aprender música, e igual cantidad para el canto, cuyos padres fueron convocados a fin de que asumieran la responsabilidad de que sus hijos acuden cada sábado a la impartición de clases.

“Hemos descubierto muchísimos talentos. De hecho todo los tienen, aunque unos con más facilidades que otros. Pero una orquesta enseña, primero la disciplina, y segundo, el trabajo en grupo…aquí nadie se destaca más que otro, sino que funciona como una familia”, dijo Dante Cucurullo en conversación con El Nuevo Diario.

Afirma que es frecuente ver cada sábado cuando algunos de los estudiantes llegan diciendo que aprendieron tales canciones o ejecuciones musicales, que luego comparten con los demás compañeros.

Narró que en los ensayos estos niños muestran “hambre y sed” de aprender a ejecutar sus respectivos instrumentos, porque ya sienten la pasión por la música y saben por el buen camino que esta los conducirá.

Cucurullo manifestó que el proyecto, que inició en diciembre del 2014, irá funcionando como una especie de bola de nieve, pues los actuales estudiantes entusiasman a otros niños que irán interesándose para ingresar a las clases.

Ocasionalmente los niños interactúan con los músicos de la Orquesta Sinfónica Juan Pablo Duarte, lo que representa un apoyo adicional al proyecto por parte del Conservatorio Nacional de Música, a través de su directora, María Irene Blanco.

El coro que componen unas 36 voces de niños y niñas, en edades de 8 a 13 años, funciona a las mil maravillas en la comunidad de Nizao, mismo sábado y mismo horario, dirigido por la profesora Iluminada Jiménez.

Como parte de la responsabilidad social de Refidomsa, esta empresa semi estatal ha expandido políticas sociales a favor de las comunidades que reciben servicios educativos, culturales, y de salud.

Dante Cucurullo: "Ojalá y cada empresa del país hiciera esto, en cada comunidad, en cada barrio, porque no es caro y así tendríamos una mejor República Dominicana, y la satisfacción será grande".

Dijo que "todo el que conoce la música, sobretodo en la etapa crucial en que lo están haciendo estos niños, será un hombre totalmente distinto a lo que tenemos hoy en esta sociedad de tanta violencia, delincuencia y agresiones".

Añadió que"si nos quejamos de la mala calidad que tiene hoy la música popular, es precisamente por la falta de este tipo de apoyo que da Refidomsa".

POR LUIS BRITO