A Hipólito le tumbaron el pulso

Por Carlos Luis Baron viernes 17 de febrero, 2012

La Junta Central Electoral acaba de dejar instalada su nueva Gerencia de Informática, quedando al frente de la misma Franklin Frías e integrada además por Fabricio Gómez Piña, Kelyn F. Peña y José Agustín López, sugeridos por el PLD, el PRD y la iglesia católica respectivamente, acogiendo la propuesta de una gerencia colegiada presentada por el Presidente del máximo órgano electoral del país, Dr. Roberto Rosario.

Contra la JCE, Hipólito Mejía y el PPH montaron y mantuvieron durante más de cinco meses una agresiva campaña de ataques, calumnias y descrédito acusándola de organizar un supuesto fraude en su contra, centrando su bombardeo contra Franklin Frías quien asumió la dirección del entonces Departamento de Informática tras la renuncia de su incumbente.

Hipólito y su PPH tuvieron el atrevimiento de solicitar la renuncia del Director de Informática, del Director de Elecciones y la de todos los jueces de la Junta Central Electoral (JCE) encontrando la firme y digna postura del Presidente de esa entidad, de la mayoría de sus jueces y de todos los sectores sensatos de la sociedad dominicana.

El candidato presidencial del PPH, bravucón y arrogante, sostuvo una y mil veces que solo apoyaría una solución en la JCE si Franklin Frías salía de esa institución, que era innegociable su cancelación, que no lo quería en la junta y por nada del mundo aceptaría que se quedara; pero se vio obligado a echar para atrás, a tragarse sus bravuconerías y a aceptar mansamente que Franklin Frías se mantenga al frente de la hoy Gerencia de Informática.

Como puede observarse, Hipólito Mejía, con su postura radical y sus ruidos alrededor de la Junta Central Electoral, echó un pulso con esa institución, el cual con la fuerza de la verdad y la razón le fue tumbado, probando el amargo sabor de la derrota y sumando un nuevo motivo para que la inmensa mayoría de votantes le digamos no, el próximo 20 de mayo, a sus aspiraciones de retornar al gobierno de la nación.

Indudablemente, no inspira ninguna confianza un candidato presidencial que no puede sostener lo que plantea y que canta como gallo y pone como gallina, tal como lo acaba de hacer en el caso de la Junta Central Electoral.

El autor es dirigente del PTD