A Miguel Vargas con cariño

Por Carlos Luis Baron jueves 1 de marzo, 2012

La política en tanto ciencia, establece que los líderes políticos siempre crean una jerarquización de los individuos que están autorizados a decirle la verdad, ya sea a manera de opinión sobre temas diversos o de consejos ante coyunturas políticas.

En el caso del presidente del Partido Revolucionario Dominicano, Miguel Vargas Maldonado, no sé quienes asumen el rol de aconsejarle, pero a la luz de los acontecimientos, el no haberse integrado de una manera directa a la campaña del candidato presidencial de su partido, el ingeniero Hipólito Mejía, deja claro, que el líder del partido blanco, está rodeado más de técnicos que de políticos de profesión.

Nadie en su sano juicio duda, que Miguel Vargas catapultó al PRD en los momentos más difíciles. Todos reconocen que Miguel Vargas es uno de los principales activos de la democracia dominicana. Todo el mundo sabe, que hay muchas cosas de la convención que no quedaron claras. Todos observamos que hubo un intento serio de integración de Miguel Vargas y que las élites de ambos líderes fueron victimas de sus ambiciones. No existe un miembro del PRD que no le agradezca a Miguel Vargas su sacrificio, su inversión, su dedicación, su lucha para dar cumplimiento al sueño de su maestro, el doctor Peña Gómez.

Lo penoso es, que no haya aparecido uno de los consejeros autorizados de Miguel y le haya hablado de la psicología de las masas, en estos momentos, en que los perredeístas hambrientos, sin techos, sin esperanzas, sin calidad de vida, no les importa lo que pasó con con Miguel Vargas, aun habiéndole apoyado en la convención, pues ahora, solamente les interesa saber, cuando ÉL se integrará a la campaña, para garantizar un triunfo contundente en primera vuelta.

El autor de estas líneas, que ha asumido responsabilidades políticas de importancia a favor del presidente del partido blanco, está en deber histórico de manifestarle con respeto y cariño, que plantear un apoyo institucional, es subestimar las masas del PRD. La historia le brinda a Miguel Vargas la oportunidad de demostrar su sagacidad política. Y en ese sentido, lo recomendable, es su inmediata integración a la campaña política, al lado de su candidato presidencial, Hipólito Mejía. No institucionalmente, sino, en cuerpo y alma. Bajo sol, bajo lluvia, bajo el recuerdo de Peña Gómez. Quien le recomienda lo contrario, lo está mandando a arar al mar, como dijera el gran Simón Bolívar.

EL AUTOR ES POLITOLOGO