Abandono hospitalario

Por Carlos Luis Baron miércoles 29 de agosto, 2012

A los hospitales públicos hay que devolverle el olor de servicio social. Paulatinamente los centros asistenciales se han ido privatizando y ello crea serios problemas a los más pobres. Los médicos agremiados son responsables de la privatización de los hospitales, porque sus interminables huelgas y protestas han sido por simples reivindicaciones sociales, pocas veces para que se mantengan los servicios gratuitos en los hospitales.

La llamada cuota de recuperación fue el punto inicial para que se comenzaran a privatizar los centros estatales de salubridad. Con la eliminación de ese cobro a los enfermos, se debe poner fin a ese experimento.

Los pobres carecen de los recursos para pagar el mínimo servicio y si en un hospital público se les cobra, se le condena a una muerte segura. De ahí que para nosotros es una obligación del gobierno terminar con la paulatina privatización de los hospitales.

En su discurso ante la Asamblea Nacional, el presidente Danilo Medina prometió que se restauraría el servicio social de los hospitales y la odiosa cuota de recuperación.

Esperamos que en el acto se cumpla con ese dictado.

En el papel, las personas que asisten a un hospital público y tienen ciertos fondos, deben pagar por su servicio. Sin embargo, visto el alto costo de la vida, para un empleado público o de un centro comercial, sin seguro privado, le es imposible poder tener los recursos para su tratamiento.

De ahí que la evaluación de las trabajadoras sociales, no se corresponde con la realidad económica de los pobres, que carecen de facilidades para comprar cualquier medicamento que no se lo pueda suplir el hospital.

El ministro de Salud Pública tiene entre sus atribuciones disponer el buen funcionamiento de los hospitales, y por su propia cuenta, sin violar ninguna disposición legal, puede abolir la cuota de recuperación, y el pago por internamientos. Los fondos que pierda de esa forma, los podría tratar de conseguir con el gobierno central.

A los médicos que trabajan en los hospitales también se les debe pedir un poco más de humanidad. Trabajan un par de horas al día. Hay pacientes que están desde las cinco de la mañana esperando que se abran los consultorios a las nueve, y sólo atienden a diez enfermos. Cuando un paciente pierde el efecto de su tique, debe esperar turno nuevo, y el mismo puede ser que le llegue dentro de dos semanas, tiempo en el cual se puede morir.

Esos médicos que tanto demandan y exigen mejores salarios, con huelgas que los pacientes pobres son los únicos que las sufren, deben tener una mayor dosis de sensibilidad, y pensar en los indigentes dominicanos, que tanto trabajo pasan.