Abinader, inspirado en una actitud desafiante a la Primera Dama

Por Carlos Luis Baron domingo 5 de febrero, 2012

NUEVA YORK.- Divorciado del respeto al derecho ajeno y asumiendo el rol de romper la paz democrática electoral prevaleciente en el país, el licenciado Luis Abinader, candidato a la vicepresidencia de la República, trata afanosamente de romper la conducta civilizada, al tratar insistentemente de que la Primera Dama, doctora Margarita Cedeño de Fernández, acceda a participar en un debate para analizar lo que él, ha calificado de “importantes temas”.

Considero que un tema muy importante podría ser: que el país no debe volver a ser víctima de la tragedia política que estremeció todas las esferas de la nación, durante la gestión de gobierno del 2000-2004, presidida por Hipólito Mejía, candidato presidencial.

Considero que es posible que Abinader haya olvidado la tenebrosa gestión presidencial protagonizada por Mejía o no se dio cuenta de lo que ocurrió, aun habiendo estremecido la República, producto con sus nefastas actuaciones, mientras, que por otro lado, la doctora Cedeño de Fernández, Primera Dama de la República, es la esposa del doctor Leonel Fernández.

Pero también es posible, que Abinader desconozca la labor, que en calidad de Primera Dama, ha estado desarrollando la doctora de Fernández, realizada con dignidad y decoro, que es reconocida en todos los sectores de la nación y a nivel internacional, solucionando problemas en diferentes esferas a familias de escasos recursos; despertando el interés de líderes y naciones de diferentes latitudes del mundo, por lo que es posible que le moleste al candidato vicepresidencial, en medio del alud de contradicciones políticas que estremecen el proceso electoral en los círculos del PRD.

Es posible, además, que a Abinader le moleste ser el protagonista principal de una comedia de ofertas demagógicas, en la que se ventilan las actuaciones, la capacidad intelectual, moral y política.

También podrían molestarle las valiosas iniciativas, proyectos prioritarios, programas humanitarios, educativos, arte y cultura de desarrollo agrícola e industrial, ilustraciones sobre los derechos sociales y avances en diferentes esferas, entre otras conquistas, que les recuerdan al país a María Trinidad Sánchez y la Sociedad Patriótica La Trinitaria, el 16 de julio del 1838, así como la confección de la Bandera Nacional y su ayuda a las tropas que luchaban por la Independencia Nacional , hasta su proclamación el 27 de febrero del 1844.

“La labor humanitaria de la Primera Dama, se proyecta con un alto sentido de protección, seguridad social y desarrollo”. Es una labor a tratarse con la seriedad y elevado concepto moral de la doctora Cedeño de Fernández, divorciada de la demagogia y de los métodos espantosos, puestos en práctica durante la nefasta gestión presidencial del 2004-2008.

El autor es presidente del CODEX.