Abren urna con supuestos restos de Colón con recuerdo a indígenas

Por miércoles 12 de octubre, 2005

Santo Domingo, (EFE).- A toque de corneta se abrió en Santo Domingo la urna que contiene los supuestos restos de Cristóbal Colón para conmemorar el Día de la Hispanidad, con un recuerdo también para los indígenas que poblaron la isla.

El párroco de la catedral de la capital dominicana, Rafael Bello, fue el encargado de introducir la llave en la cerradura de la urna de plomo que preside el Faro a Colón de Santo Domingo, un hecho que se repite desde que en 1992 fue levantado este monumento en honor al famoso almirante.

Lo hizo en presencia de autoridades dominicanas y españolas, entre otras, y en nombre del cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, quien guarda la llave de la urna desde que los supuestos restos del navegante fueran encontrados en 1877 en la catedral de Santo Domingo.

El gobernador del Faro a Colón, Andy Mieses, afirmó durante la ceremonia que el descubrimiento trajo desarrollo, urbanismo, nuevas culturas, evangelización, pero también exterminio.

Por eso, recordó al pueblo taíno, que poblaba la isla a la llegada de Cristóbal Colón y que se extinguió casi en su totalidad pocos años después debido, entre otras razones, a las enfermedades y a su inadaptación a los costumbres impuestas por los colonizadores.

En tanto, Avelino Stanley, subsecretario del ministerio de Cultura, abogó porque se siga estudiando y se profundice en todo "aquello que todavía se desconoce" de la figura de Colón.

Y es que mientras el gobernador del Faro a Colón de Santo Domingo, Andy Mieses, asegura que los restos del almirante reposan en la capital dominicana y no en Sevilla, la embajadora española en la República Dominicana, Almudena Mazarrasa, dijo a EFE que ella "no quiere entrar en polémica" y que son los científicos quienes deben determinarlo.

"De todas formas lo importante es el hecho histórico y no tanto si está aquí o está allá", resaltó Mazarrasa.

El año pasado un equipo de investigadores de la Universidad de Granada, sur de España, solicitó al Gobierno dominicano analizar los restos de Cristóbal Colón que descansan en Santo Domingo.

Un viaje que finalmente se suspendió después de que el Gobierno dominicano supiera que el objetivo de la visita era realizar un estudio de ADN que determinase si los restos de Santo Domingo son realmente los del almirante.

La mayoría de historiadores coincide en que Cristóbal Colón murió el 20 de mayo de 1506 en Valladolid, y sus restos, siguiendo su deseo, fueron enterrados en lo que es hoy la República Dominicana.

Tras más de dos siglos reposando en Santo Domingo, en 1795, España cedió la isla a Francia, por lo que el Gobierno español rescató los restos del almirante, se los llevó a La Habana y, más tarde, a Sevilla.

Sin embargo, en 1877, trabajadores que reparaban la catedral de Santo Domingo desenterraron una urna de plomo con la famosa inscripción.

Desde entonces, las autoridades dominicanas juraron y perjuraron que los españoles, a su marcha de Santo Domingo, se llevaron la urna equivocada: la de su hijo Diego y la del delegado de la Santa Sede en Santo Domingo, un obispo italiano.

Durante el acto celebrado hoy se inauguró además una sala de exposiciones en el Faro a Colón sobre el cuarto viaje del almirante, con 24 documentos procedentes en su mayoría del Archivo General de Indias y facilitados por el Gobierno español.