Aceptación derrota de Lobo disipa incertidumbre en Honduras

Por miércoles 7 de diciembre, 2005

Tegucigalpa, (EFE).- La aceptación de la derrota del candidato oficialista, Porfirio Lobo, en las elecciones del 27 de noviembre pasado en Honduras disipó la incertidumbre creada por la demora del Tribunal Supremo Electoral (TSE) en el recuento de votos.

Lobo aceptó hoy que el nuevo presidente electo es Manuel Zelaya y admitió su derrota, 11 días después de que los hondureños concurrieron por séptima vez consecutiva a las urnas en los últimos 25 años, tras casi 20 años de regímenes militares.

Zelaya, que aún no ha sido declarado oficialmente como presidente electo por el TSE, aventaja a Lobo, candidato del gobernante Partido Nacional, con un 3,73 puntos porcentuales de los 1,9 millones de votos para presidente escrutados hasta ahora.

El candidato liberal acumula 918.408 sufragios (el 49,90 por ciento) y el oficialista 849.816 (46,17 por ciento), mientras que el resto del 1,9 millones de papeletas se las reparten los otros tres partidos minoritarios que participaron en la contienda.

Lobo anunció ante la prensa que "por el bien de Honduras" se comunicó con Zelaya para desearle "el mayor éxito en su Gobierno", que asumirá el 27 de enero de 2006, a partir de cuando, advirtió, el Partido Nacional comenzará a hacer "oposición constructiva".

Además, agradeció a sus seguidores que le dieron el voto y confiaron "en nuestra propuesta" electoral, que se centró en el lema "trabajo y seguridad", con "puño firme" para combatir a las maras (pandillas armadas).