Advierten peligrosidad bumpers artesanales en vehículos

Por miércoles 2 de abril, 2008

La Asociación de Concesionarios de Fabricantes de Vehículos (ACOFAVE) advirtió que está causando pérdidas de vida y otros daños graves en accidentes de tránsito la colocación indiscriminada de defensas (bumpers) artesanales a vehículos de distintos tamaños que circulan en el país.

El director ejecutivo de ACOPROVE, Enrique Fernández, explicó que la peligrosidad de esta práctica se hace más grave y preocupante cuando los vehículos que utilizan dichos "bumpers" artesanales son de gran envergadura y peso, como camiones, autobuses, minibuses, todoterrenos y camionetas de gran tamaño.

Exhortó a las autoridades a que se prohíban la utilización de dichas defensas (bumpers) artesanales, y consideró que las asociaciones protectoras del consumidor y las empresas aseguradoras de vehículos deben participar en una campaña nacional de educación y promoción para eliminar esos aditamentos.

Manifestó que en los países donde se fabrican la mayoría de los vehículos que se importan a la República Dominicana existen normas que establecen la altura que deben tener las defensas de los mismos.

Añadió que esto así para minimizar los daños cuando se produce un impacto, tanto a los pasajeros como al propio vehículo y el costo de la reparación.

Expresó que al añadirse defensas metálicas adicionales, se modifica la geometría de los vehículos y los daños son inconmensurablemente mayores que cuando se respeta el diseño original.

El señor Fernández dijo que dichas modificaciones y añadiduras constituyen un grave peligro en caso de accidentes, porque cuando dos vehículos chocan se pone en funcionamiento un sofisticado sistema de defensa del pasajero.

Expuso que éste inicia con un ´bumper´ delantero (o trasero), que está diseñado para absorber golpes, contrario a lo que sucede con un ´bumper´ artesanal de metal, que introduce una rigidez inesperada al momento del impacto.

"Los vehículos provistos de bolsas de aire de seguridad incluyen, además, unos sensores ubicados en puntos estratégicos del vehículo, comenzando por la parte frontal, los cuales detectan cuando la carrocería ha sufrido una deformidad que amerita el despliegue de las bolsas de aire", aclaró.

Y puntualizó que si la parte frontal de la carrocería se modifica y se le añade un nuevo nivel de impacto, los sensores no recibirán la señal de que las bolsas de aire deben desplegarse o, si lo reciben, es posible que sea demasiado tarde para proteger a los pasajeros del vehículo y a su conductor".

Destacó que toda la parte frontal de los vehículos, diseñados con criterio de seguridad incluyen un sofisticado sistema que hace que las diferentes partes frontales del vehículo colapsen de forma gradual, casi en forma de acordeón, y que el motor caiga hacia el suelo, de forma que ninguna pieza rígida penetre el habitáculo de los pasajeros y cause daño a los ocupantes.

El director ejecutivo de ACOFAVE señaló que "en el caso de la tapa del motor la misma se dobla de forma que no penetra a través del vidrio en el compartimiento de pasajeros".

Apuntó que, "al añadirse piezas de metal a la parte frontal del vehículo, el comportamiento de las mismas durante un accidente es impredecible, pues no se han efectuado pruebas en caso de choque ni se ha determinado el daño que pueden ocasionar a los pasajeros del propio vehículo, o a los pasajeros del otro vehículo, o a los peatones o motociclistas en otros tipos de accidentes".

Destacó que los peatones son los más vulnerables a los daños ocasionados pues reciben un impacto con un hierro duro en lugar de un bumper diseñado para absorber golpes. Además de que el ángulo frontal de los vehículos modernos se calcula de forma que en caso de impacto a un peatón, esté se deslize sobre la carrocería minizando el daño que se produce cuando el golpe es de forma frontal.