Afirma que el sistema educativo RD “está estrangulado”

Por domingo 23 de octubre, 2005

SANTO DOMINGO.-El consultor internacional, Armando José Namís, afirmó que el sistema educativo del país “está estrangulado” en sus niveles medios y superiores y que ofrece una educación de “calidad insatisfactoria”, por lo que favorece la instalación de los llamados Comunity Collegues “una gran idea la cual debe merecer el apoyo de todos”.

Namís, quien trabajó en proyectos de desarrollo en Brasil, Argentina, Paraguay, Jamaica, Nicaragua, Colombia y otros países de América como funcionario del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), formuló sus juicios durante un acto de reconocimiento que le hizo el Instituto de Innovación en Biotecnología e Industria (IIBI), por ser el diseñador e implementador de este proyecto cuando se fundó como Instituto Dominicano de Tecnología Industrial (INDOTEC) en 1975.

La presentación del doctor Namís fue hecha por la directora ejecutiva del IIBI, doctora Bernarda Castillo, quien destacó los aportes del homenajeado en el desarrollo del país y de varios países latinoamericanos.

En tanto, la licenciada Betty Del Villar leyó su semblanza y la ingeniera Francia Martínez, una de los técnicos reclutadas por el doctor Namís para integrar el primer grupo de profesionales con que se fundó el INDOTEC en 1975, y que todavía trabaja en la institución, hizo un testimonio de cómo se creó este organismo tecnológico.

Asimismo, la directora ejecutiva del IIB, doctora Bernarda Castillo, y la señora Martha de Alburquerque, esposa del vicepresidente de la República, Rafael Alburquerque, entregaron sendos reconocimientos al doctor Namís. Luego, el moderador la actividad, ingeniero Fabián Tello, invitó a un brindis en el área de la fuente del IIBI.

Dificultades técnico-científicas

Namís es un experto del BID de nacionalidad dominicana, egresado con un doctorado en Farmacia y Ciencias Químicas de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Maestría en Química de la Universidad Autónoma de México y PHd Química en la Universidad de Detroit, Estados Unidos.

El doctor Namís sostuvo que en el país es sumamente difícil realizar tareas científico-tecnológicas, ya que, según afirmó, “la formación de técnicos y científicos es compromiso de un sistema educativo que está estrangulado en sus niveles medios y superiores y que ofrece una educación de calidad insatisfactoria”.

“Solamente cuatro de cada diez graduados de primaria pueden entrar a secundaria y uno de cada diez bachilleres puede cursar estudios universitarios”, enfatizó.

Deploró, igualmente, que no exista capacidad institucional, como escuelas secundarias ni universidades para educar a los estudiantes que no pueden llegar a la secundaria ni a nivel universitario.

Dijo que también la educación terciaria no universitaria, también llamada post-secundaria técnica, “está escondida en una estructura educativa adversa a sus intereses”, lo que no le permite ampliar ni mejorar su oferta.

Namís advirtió que la educación en general y la educación técnico-científica en particular, “están amenazadas además por el propio giro que ha dado nuestra economía”. En ese sentido, explicó que tanto las remesas, como las zonas francas y el turismo entrenan “in situ” a la mayoría de sus empleados, es decir, que la relación Educación versus Empleo, la cual mide la eficiencia externa del sistema educativo no se puede utilizar sin grandes reservas.

Precisó que ante tal situación, lo único que puede ayudar al sistema educativo dominicano sería que los empleadores de estos tres sub-sectores (remesas, zonas francas y turismo) exigieran, de manera sistemática, algún tipo de entrenamiento técnico supervisado como condición de pre-empleo.

“Como resultado de esta situación, es importante la cantidad de talento dominicano que no es cultivado y por lo tanto queda excluido de hacer alguna contribución al desarrollo del país, como también lo es la cantidad de tanto que es parcialmente cultivado por una educación de baja calidad, sobre todo la educación científico-técnica”, expresó el doctor Namís.

Señaló que esto tiene estrecha relación con la poca valorización de las actividades científico-técnica que existe en el país.

Fracaso

El doctor Namís llamó la atención acerca de que, según sostiene, “los intentos de reforma educativa han fallado en acercar la educación a la realidad técnica y financiera del país”.

“En vez de enseñar más y mejor en menos tiempo, –agregó- estamos enseñando cosas innecesarias a mayor costo y en ciclos educativos demasiado largos”.

Deploró, por ejemplo, que tal y como está ahora, requiere 16 años para graduar un licenciado que luego tiene que hacer una maestría para tapar las deficiencias de la licenciatura.

Indicó que si el niño inicia sus estudios a los seis años, tiene que esperar que cumpla 22 años para que pueda conseguir un empleo o mejor un multiempleo o un subempleo que son los más comunes.

“Y lo que es peor, seguimos agregando años a los ciclos educativos. Ahora hay que estudiar una Maestría de año y medio a dos años de duración, para corregir las deficiencias de la licenciatura; no necesariamente para saber más de algún tópico en particular”, subrayó el doctor Namís.

Precisó que eso implica que el lado comercial de la educación ha tomado ventajas sobre los verdaderos intereses de los educando y del empleador.

Saludó la iniciativa presidencial de instalar y operar en todo el país los llamados Community Colleges, y recomendó, basado en su experiencia en el diseño, instalación y operación de Programas de Colegios Universitarios en Brasil y Argentina, los cuales sirvieron de modelos para otros países, que “no se deje morir esta nueva iniciativa y que se creen en todo el país Colegios Universitarios sin más demoras”.

Destacó que en esa educación terciaria no universitaria pusieron y ponen los países desarrollados sus mejores esfuerzos para combatir la pobreza, el desempleo y la ignorancia, con grandes resultados.

“Dentro del marco del Plan Nacional de Competitividad y con la entrada en vigencia del recientemente aprobado Tratado de Libre Comercio, la educación dominicana tiene una oportunidad única de formar los técnicos, en calidad y cantidad, que va a necesitar el nuevo entorno”, expresó.