Afluencia de peregrinos renuevan espíritu de la Navidad en Belén

Por domingo 25 de diciembre, 2005

Belén, 24 dic (EFE).- Miles de peregrinos recibieron hoy, sábado, al Patriarca Latino, Monseñor Michel Sabah, en la ciudad cisjordana de Belén, en la tradicional procesión con la que han dado comienzo las celebraciones de la Navidad en Tierra Santa. La procesión, precedida por frailes franciscanos y monaguillos, partió de Jerusalén a mediodía, y cruzó los seis kilómetros que separan esa ciudad de Belén escoltada por la Policía israelí, según marca la tradición.

Sabah y su comitiva atravesaron el muro de separación erigido por Israel para adentrarse en Belén, y a su llegada a la ciudad de la Natividad, el patriarca pidió derribarlo, porque la ha convertido en una prisión.

"Es necesario derribar el muro y construir en su lugar puentes de amor y paz", dijo monseñor Sabah, jefe de la Iglesia Católica en Tierra Santa y quien esta medianoche oficiará la Misa del Gallo en la Iglesia de Santa Catalina, anexa a la Basílica de la Natividad.

Esta última, bajo control de la Iglesia Ortodoxa, está situada sobre la cripta donde, según la tradición, Jesús vino al mundo hace hoy 2006 años.

Este año las celebraciones navideñas cuentan con una masiva presencia de peregrinos, y el alcalde de Belén, el cristiano Victor Batarseh, espera que entre hoy y mañana de 30.000 a 50.000 personas visiten la ciudad.

"Nadie necesita controles en Tierra Santa, esperamos que la carretera permanezca abierta para que todos los peregrinos puedan entrar todos los días del año", agregó Sabah.

Israel y la ANP han declarado una tregua navideña de 72 horas en el distrito de Belén para garantizar el paso de cristianos israelíes y extranjeros, aunque los palestinos de Belén que no sean cristianos no contarán con la autorización de las autoridades israelíes para visitar otros lugares en Tierra Santa.

"Ellos pueden entrar pero nosotros no podemos salir", dijo Elías Canavati, un comerciante cristiano de la ciudad, reforzando las palabras del Patriarca.

Israel completó el muro de separación de Belén en noviembre pasado con una suerte de terminal fronteriza por la que hoy pasaron los peregrinos, aunque las facilidades para entrar en la ciudad no eran las mismas que para salir.

Los chequeos y revisiones a la salida son mucho más exhaustivos lo que, agregado a la relativa calma en la zona, ha fomentado que numerosos peregrinos extranjeros pernocten en la ciudad, a diferencia de años pasados.

El alcalde de Belén reveló que la ocupación hotelera supera el 70 por ciento, en una ciudad que tiene una capacidad de unas 10.000 camas.

La presencia de peregrinos se ha traducido también en una oportunidad para reactivar el comercio en la ciudad, donde el 70 por ciento de sus gentes vive del turismo.

Ni siquiera el mal tiempo, con lluvia y fuertes vientos, ha logrado mitigar la llegada de peregrinos, que se concentrarán esta noche en la Plaza del Pesebre para escuchar los tradicionales villancicos y la Misa del Gallo.

La misa comenzará a medianoche y será oficiada por el Patriarca Latino y durante la liturgia se rezarán oraciones en varios idiomas, como símbolo del tradicional espíritu de universalidad de la Navidad.

El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, musulmán, asistirá a la misa, tal y como solía hacer hasta 2001 su predecesor, el fallecido Yaser Arafat.

Fue en la Navidad de 2001, en respuesta a los numerosos atentados suicidas palestinos, cuando Israel prohibió por primera vez a Arafat salir de la ciudad cisjordana de Ramala, donde tenía su oficina, para participar en la Misa, como había hecho desde que llegó a la región en 1994.

A la tradicional misa también asisten los cónsules de los países protectores de Tierra Santa, entre ellos el de España, José María Ferré.