Ahora hay que restaurarlo…

Por Carlos Luis Baron miércoles 7 de marzo, 2012

El sábado 3 de marzo, un grupo de ediles del Concejo Municipal de la Alcaldía del Distrito Nacional, decidió no seguir esperando la ejecución de un mandato que corregiría el absurdo de haber convertido en panfleto el Monumento a la Independencia Financiera cuando a finales de septiembre empezó a ser pintado de diversos colores, predominando el verde, pasando a ser una valla publicitaria del Despacho de la Primera Dama.

Cuando a esa oficina se le ocurrió tomar esas superficies públicas y monumentales para promover una campaña positiva sobre valores éticos y morales, aproximadamente a finales del mes de septiembre del pasado año, parece ser que desconocían el valor patrimonial del escultórico elemento urbano, quizás ignorando su historia, pero lo que es algo realmente significativo es que la Primera Dama no era, para ese momento, candidata a la vicepresidencia.

A partir de ese momento le hicimos tres cartas que fueron “colgadas” en este mismo medio. Son del 7, del 14 y del 28 de octubre del 2011. Pretendimos llamar su atención sobre el absurdo, por la falta de conocimiento y propugnábamos por la factible devolución a su estado original y digno, restaurándolo, lo cual entendíamos que sobrevaloraría la gestión de la iniciativa del famoso Despacho…

Pasó el tiempo. La mañana del martes 25 de octubre nos sorprendió el editorial de Diario Libre, escrito por Inés Aizpún, titulado “el obelisco verde”. También ella reclamaba. Pero el monumento seguía verde y a la Primera Dama, mientras tanto, y posteriormente, la proclamaron candidata.

En lo adelante, todo lo que ella hiciera era obvio que estaba dirigido a convertirse en propaganda de una política con fines específicos. Pero también lo que había hecho antes (era su aval). Me consta que en Twitter le llovieron peticiones de "devolución" del monumento, realizadas por quienes, en su mayoría jóvenes, se sentía burlados. Igual ocurrió en Facebook.

Otras gestiones, oficiosas, se retroalimentaban silenciosamente. Es cuando se hizo más frecuente el que, desde el Concejo Municipal de la Alcaldía del Distrito Nacional, ediles de la bancada opositora forzaran la discusión sobre el tema del uso indebido de los monumentos, en donde el sitio, un lugar histórico, y la escultórica construcción, una alusión abstracta que data de 1941, generaban infructuosos esfuerzos para que el ADN actuara recuperando el monumento.

No repetiremos ahora algunos datos históricos sobre sus realizadores. Ya no viene al caso.

Pero cuando se nos invitó a sus oficinas (no a su despacho) como reacción por aquellas tres cartas públicas, fuimos reiterativos en enunciarlas potencialidades patrimoniales de la escultórica pieza urbana y la necesidad de que lo antes posible (para que en Navidad estuviera lista) pudieran restaurarlo, que entendemos es muy fácil y nada ostentoso, ni caro.

Siguió pasando el tiempo y el sábado 3 de marzo, brochasy latas de pintura blanca en mano, los ediles pintaron parcialmente el monumento y lo hicieron con el neutro que teórica y fisicamente no es color: el blanco. Bueno, realmente lo embadurnaron. No podían más… Pero lo que hicieron no cayó en el reclamo del uso indebido de un patrimonio histórico ymonumental (que debe ser pintado con pigmentaciones neutras), sino que la acción ha sido considerada una agresión a la promoción del despacho de la candidata y, por supuesto, a ella misma.

Ya lo que había ahí no es visto como publicidad sino como propaganda porque ya ahora, como estamos en campaña (aunque siempre lo estemos), la "percepción" de lo obvio cambió.

La Primera Dama, ahora candidata y envuelta en tantos problemas de mucho mayor caladura, envergadura y pesos, no creemos que quiera enfrentar esto. Creemos que le han hecho un favor, independientemente de lo que digan los del partido morado, capaces de pintarlo todo de "su" color.

Ya las alusiones están desechas. Ahora hay que hacer lo justo.

Restaurarlo es la única salida dignificante; si la candidatura no gana, ganará su prestigio de ciudadana, aunque ya no sea la Primera Dama…