Ahora sólo venden en los escenarios ropajes y enseñaderas

Por Carlos Luis Baron lunes 13 de febrero, 2012

¡Como cambian los tiempos señores! Las ofertas artísticas en los años anteriores siempre se hacían en base a reales condiciones para divertir, crear y despertar sentimientos a través del arte de cantar, piezas emotivas, con delicadas letras, y magistral musicalización como complemento. Pero además, se ostentaba gracejo, ética y personalidad muy propios, por parte de los actores.

Sin embargo, todo eso se ha tirado hoy por la borda. Ahora no se canta; se vocean sandeces sin sentido alguno; y, lo que más se vende en los escenarios, y atrae por supuesto a los robotizados y alienados de las nuevas generaciones, son los vestuarios indecentes y estrafalarios; la falta de acicalamientos, los tatuajes “animalescos” de identificación, de moda en la actualidad, entre muchos los seudos artistas del momento; y por supuesto, los exhibicionismos corporales, principalmente los femeninos.

Todos esos “voceadores”, conscientes de su mediocridad artística, y de las características de gran parte del público espectador moderno, recurren a enseñar sin pudor alguno los encantos personales (femeninos) que se creen tener, y en base a los cuales pretenden conquistar aficionados. Ya no se aspira a atraer público con buena y dulce voz, hermosas poesías musicalizadas, y acompañamientos musicales de calidad. ¡Esas cosas quedaron en el olvido!

Son tan pocas las cosas que en el presente se tienen, no sólo aquí, entre las cuales escoger, que los verdaderos empresarios artísticos se inclinan por elegir para sus negocios de presentaciones en estos tiempos, a muchos artistas del pasado, sin condiciones obvias hoy, por razones de edad y limitaciones físicas, pero que “jalan” más que todos estos “canta malo” y musicólogos de nuevo cuño.

Más que muestras fehacientes son, las contrataciones para los espectáculos que se estilan durante los días de febrero de cada año, mes señalado como “del amor y la amistad”. Los artistas que más se incluyen en los eventos para la época son: la Sophy, Aníbal De Peña, Danny Rivera, Sonia Silvestre, Julio Iglesia, etc., ¡gente que fue, y que no tiene sustituto hoy!