Al descubierto nueva evidencia corrupción en compra crudo a Irak

Por jueves 20 de octubre, 2005

Nueva York, (EFE).- Una empresa de EEUU reconoció hoy haber pagado casi medio millón de dólares en comisiones al régimen de Sadam Husein, lo que supone una nueva evidencia de la corrupción que generó el programa humanitario de la ONU desarrollado en Irak.

La empresa Midway Trading se declaró hoy culpable de "hurto mayor" y llegó a un acuerdo para pagar una multa de 250.000 dólares, según informó hoy el fiscal de distrito de Manhattan, Robert Morgenthau.

Para la fiscalía, la compañía formaba parte de un "plan organizado" de pago de sobornos a funcionarios del régimen de Sadam Husein para obtener concesiones de petróleo.

Esto ocurrió en el año 2000, durante la vigencia del programa humanitario de la ONU "Petróleo por Alimentos", que permitió a Irak saltarse el embargo comercial y vender petróleo a condición de que los ingresos fueran destinados a la compra de alimentos y bienes de primera necesidad.

La fiscalía considera que la empresa de Virginia, junto a un socio comercial, denominado Bulf Oil, participaron en el pago de unos 440.000 dólares en comisiones a oficiales iraquíes.

Este dinero, que corresponde a un sobreprecio de 25 centavos por cada barril de petróleo adquirido en Irak, fue transferido a una cuenta del Jordan National Bankl, para beneficio de altos funcionarios iraquíes.

"El programa humanitario se puso en marcha para que el pueblo iraquí recibiera ayuda humanitaria, y no para que los gobernantes se llenaran los bolsillos", dijo hoy el fiscal Morgenthau.

"Petróleo por Alimentos" fue el programa humanitario de mayor tamaño puesto en marcha nunca por la ONU, pues llegó a mover unos 100.000 millones en venta de petróleo y compra de bienes.

Sin embargo, el programa acabó sufriendo el efecto de la corrupción, tanto entre altos funcionarios de Naciones Unidas como entre las empresas que estuvieron involucradas en la compraventa de crudo o el suministro de bienes a Irak.

De hecho, este programa humanitario está siendo investigado por varias instancias, entre ellas por un comité de expertos independientes nombrado por el secretario general de la ONU, Kofi Annan, y que dirige el ex presidente de la Reserva Federal Paul Volcker.

También un comité del Congreso estadounidense está haciendo pesquisas sobre la presunta corrupción del programa, así como dos fiscalías, la del Distrito Sur de Nueva York, que lleva los delitos federales, y la fiscalía de distrito de Manhattan, que dirige Morgenthau.

Todas estas investigaciones han puesto en evidencia cómo este ambicioso programa humanitario, desarrollado entre 1996 y 2003, acabó generando corrupción entre algunos de sus partícipes.

Una de las revelaciones más importantes del equipo de Volcker fue que el propio director del programa, el diplomático chipriota Benon Sevan, actuó de manera "corrupta" para obtener un beneficio económico personal, que se calcula en unos 150.000 dólares.

Volcker también apuntó hacia la actuación irregular de otros altos funcionarios de la organización, que ya han abandonado sus cargos.

Entre ellos el ex responsable de la asignación de contratos en el seno del programa humanitario, Alexander Yakovlev, que en agosto fue detenido por la Fiscalía del Sur de Nueva York y se declaró culpable de los cargos de conspiración, transacciones ilegales y lavado de dinero.

Yakovlev cobró presuntamente 950.000 dólares a empresas interesadas en participar en este programa.

La empresa Midway Trading no es la primera acusada en participar en el pago de comisiones secretas al régimen de Sadam Husein, pero sí la primera en declararse culpable.

El pasado mes de abril, la fiscalía federal formuló acusaciones similares contra el empresario estadounidense David Chalmers y el búlgaro Ludmil Dionisiev y contra las dos empresas del primero, Buyoil Inc. y Bayoil Supply and Trading, que se declararon inocentes. EFE