Al menos 98 muertos y miles de evacuados en desolador panorama

Por miércoles 5 de octubre, 2005

San Salvador, (EFE).- Las persistentes lluvias en América Central han dejado desolador panorama con, al menos, 98 muertos, miles de damnificados y evacuados y cuantiosas pérdidas materiales, principalmente en El Salvador y Guatemala.

El ministro salvadoreño de Gobernación (Interior), René Figueroa, confirmó hoy la muerte de 50 personas desde el pasado domingo, mientras las autoridades guatemaltecas reportaron 34 decesos por las lluvias, gran parte ocurridos en las últimas horas por una corriente de lodo que sepultó viviendas en Sololá, oeste del país.

El Gobierno salvadoreño ha coordinado hasta ahora la evacuación de 32.045 personas a 309 albergues, mientras que en Guatemala han sido evacuadas 12.169 personas a 63 centros y otros 14.093 guatemaltecos también han sido afectados en unas 175 comunidades, donde más de 3.000 viviendas han resultado dañadas.

El presidente guatemalteco, Oscar Berger, decretó hoy el estado de calamidad pública por la situación lluviosa, asociada al "Stan", ahora convertido en tormenta tropical.

La Asamblea Legislativa de El Salvador decretó el miércoles el estado de emergencia y calamidad pública, con lo cual dio luz verde al Ejecutivo para solicitar ayuda internacional y echar mano de recursos de todas las carteras de Estado para afrontar la emergencia.

La mayoría de las muertes en El Salvador, históricamente con un alto nivel de vulnerabilidad, han sido causadas por deslizamientos de tierra que han soterrado numerosas viviendas, mientras el desbordamiento de varios ríos y quebradas ha aumentado las inundaciones en extensas zonas, incluso en San Salvador.

En la cifra de salvadoreños evacuados se cuentan a las personas que han sido sacadas desde el sábado de las faldas del volcán de Santa Ana, que ese día hizo erupción con el violento lanzamiento de ceniza, gases y fragmentos de roca.

La amenaza de nuevas erupciones de ese volcán, situado a unos 50 kilómetros al oeste de San Salvador, está latente y el miércoles mantuvo un alto nivel de vibraciones y retumbos que llegaron a su punto máximo hacia el mediodía, evento que fue precedido por períodos sísmicos.

Una funcionaria del Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SBET) del Ministerio del Medio Ambiente, informó hoy de que siguen registrándose vibraciones desde el interior del volcán, situado a unos 50 kilómetros al oeste de San Salvador.

Las autoridades hondureñas han extendido ahora la alerta roja que mantenían desde el sábado en la zona norte al sur del país, donde las torrenciales lluvias que han caído en la últimas horas han inundado a una veintena de comunidades.

En ese país se han confirmado oficialmente la muerte de una persona adulta y cuatro niños, así como un militar desaparecido.

En Nicaragua se mantiene la cifra de ocho muertos confirmados ayer por las autoridades, entre ellos seis extranjeros que viajaban indocumentados en una lancha con la intención de avanzar hacia EEUU.

Las autoridades de Costa Rica registraron hoy al menos dos personas muertas por las lluvias y mantienen alerta roja en siete cantones de la provincia de Guanacaste (Pacífico Norte).

En esos tres últimos países centroamericanos también se ha producido la evacuación de centenares de personas y se reportan cuantiosos daños materiales.

El presidente salvadoreño, Elías Antonio Saca, ha declarado que en su país las lluvias y la erupción volcánica han dejado pérdidas que golpearán drásticamente la economía nacional.

En Guatemala se reportan al menos 18 puentes importantes colapsados, se han inundado extensas áreas de cultivo, derribado postes del sistema eléctrico y otra infraestructura.

Muchos salvadoreños han llamado hoy angustiados a radios locales para avisar de numerosos derrumbes que amenazan viviendas y bloqueado carreteras en distintos lugares.

Asimismo, han pedido al Gobierno que suspenda las actividades laborales para poder cuidar a los niños, ya que las clases han sido suspendidas desde el lunes. EFE