Alan Greenspan, Ben Bernanke y George Bush son los responsables de la actual crisis norteamericana

Por miércoles 2 de abril, 2008

La actual crisis financiera de los Estados Unidos tiene sus raíces en 2001 en medio del auge y caída de las empresas puntocom, que son todas las empresas que realizan sus actividades económicas a través de la Internet, mercado que se realiza en el NASDAQ, acrónimo de National Association of Securities Dealer Automated Quotation que fuera fundado en la década de los setenta y su primera sesión fue el 8 de febrero de 1971.

Se caracteriza por el manejo de las empresas de alta tecnología en electrónica, informática, telecomunicaciones, biotecnología, etc. Es la institución encargado de regular el mercado electrónico de acciones en Estados Unidos, siendo la bolsa de comercio electrónica más grande de los EE.UU. Con aproximadamente 3.300 compañías su oficina principal está alojada en un edificio del Times Square en Nueva York.

Estas empresas fueron las responsables del estallido de la burbuja electrónica de los mercados en aquel momento la Reserva Federal preocupada por la situación inyectó dinero a la economía norteamericana y a la vez redujo drásticamente el principal tipo de interés, el de los fondos federales, del 3,5 en agosto de 2001 a tan sólo el 1% a mediado de 2003. Manteniendo la Reserva ese tipo de interés durante demasiado tiempo y muy bajo.

Generalmente, la expansión monetaria facilita el endeudamiento y reduce sus costos en toda la economía; pero también debilita la moneda y hace aumentar la inflación. El nuevo endeudamiento se concentró en el sector de la vivienda. Partiendo de la experiencia de que los tipos de interés bajos estimulan la compra y venta de viviendas. Los bancos por sus ambiciones desmedidas crearon nuevos mecanismos financieros destinados a ampliar el crédito para casas a personas poco solventes.

Cuando aumenta la demanda de un producto es lógico que se eleve su precio, es la ley de la oferta y la demanda. El modelo de la oferta y la demanda describe la interacción en el mercado de un determinado bien entre consumidores y productores, en relación con el precio y las ventas de dicho bien El primero que describió este comportamiento fue el francés Antoine Augustin Cournot (1881-1877), el aumento de la venta de viviendas hizo elevar los precios de éstas, y los bancos pensaron que era su oportunidad para prestar dinero a personas poco solventes, y si no hacían frente a sus compromisos de pago, embargando el inmueble éste pasaría revalorizado al banco, pero dicha teoría sólo es funcional mientras se mantengan subiendo los precios.

Lo que vimos en el párrafo anterior no es más que inicio de la irresponsabilidad contractual por parte de los banqueros en su afán desmedido de ganancia. Pero la responsabilidad personal recae sobre Alan Greenspan, que no hizo nada como presidente de La Reserva Federal lo que sería para nosotros el Banco Central. Y como era lógico de esperar los precios de las viviendas llegaron a tu tope máximo y empezaron a descender, las condiciones de los créditos se endurecen y los bancos empiezan embargar las casas de los deudores, pero se encuentran con algo que no estaba dentro de sus cálculos y fue que la propiedad embargada su precio no cubre el valor de la deuda porque se había despreciado en el mercado.

En el 2005 año decisivo para tomar medidas y detener la actual crisis de las inmobiliarias el actual presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, quien en su entonces era gobernador de dicha institución decía que el capital extranjero pasaba por la banca estadounidense hacia el sector de los bienes raíces debido a que los inversores internacionales valoraban la solidez y complejidad de los mercados financieros de Estados Unidos, lo cual ha permitido un acceso fácil de las familias a la riqueza inmobiliaria. Para entonces todo era bondades para Bernanke, actual presidente de la FED.

Entre los años 2006 y 2007 llegó a su tope máximo la burbuja financiera y hoy día la crisis inmobiliaria está empezando a derribar instituciones financiera poderosas; cuando los balances de los bancos comenzaron a decrecer el ritmo de concesión de nuevos créditos y la morosidad en las hipotecas empezaron a aumentar, reventando en el otoño de 2007, iniciaron los bancos a comunicar pérdidas enormes tan grandes que fueron capaces de destruir una entidad como Bear Stearns.

Todos estos factores conjugados con los ataques del 11-S, más la guerra de Irak, en donde la administración de George Bush se ha gastado miles de millones de dólares conjuntamente con la torpeza en el manejo de los acontecimientos; todo estos factores unidos han dado como resultado la actual crisis económica en los Estados Unidos. Y para salir de ella están repitiendo la misma torpeza, auque esta vez la expansión del crédito no se está destinando para la construcción de viviendas sino a la especulación con las materias primas y las divisas extranjeras.

Con la política de dinero fácil de la Reserva Federal está alimentado la inflación y no la recuperación de los Estados Unidos, fenómeno que podemos observar porque un euro cuesta alrededor de 1,60 dólares frente a 0,90 dólares en enero de 2002. Bernanke en un intento desesperado para evitar la resección en Estados Unidos, sigue derrochando dinero al sistema financiero provocando e intensificando las presiones inflacionistas, si continúan emitiendo dinero inorgánico para inyectar la economía, esto podría provocar una profunda depresión, la cual podría conllevar a crear una estanflación: inflación junto con contracción económica.

Sólo nos queda esperar que la irresponsabilidad de las autoridades norteamericanas no afecte las economías de los demás países y que los daños se limiten a su territorio, algo poco probable pero no imposible.