Algunas recomendaciones para estos días

Por Carlos Luis Baron miércoles 14 de marzo, 2012

En estos tiempos difíciles y convulsos hay que hacer lo imposible para mantenerse siendo uno mismo, no encontrarse ni tan lejos ni tan cerca de lo que fuimos y queremos ser, de las cosas que quisimos y de las que queremos. Lo ideal de la vida es que sea divertida, pero en muchas ocasiones, para muchos, resulta peligrosa, a veces tus enemigos resultan ser tus mejores aliados y tus amigos, a veces, resultan ser tus enemigos. Los amigos no son aquellos que eliges, sino aquellos que deciden serlos, sin importar que tu decidas o no aceptarlos, aquellos que cuando más distantes los cree se encuentran a tu lado, en su corazón, en su mente y sin pretenderlo llegan a ser parte de tu vida, te acompañan en tu buena o mala hora.

Perseverar, no permitir, por más humilde que sea nuestro origen, que nadie niegue nuestros sueños, por más inverosímil que estos puedan parecer, en un determinado momento de nuestra existencia. Es lo que puede ayudarnos sobrevivir y llegar a donde queremos.

Llamar a las cosas por su nombre, la humanidad tiene por delante muchas lecciones que aprender. Las personas en todo el planeta necesitan cambiar y transformar muchas realidades, para que el hombre sobre la tierra llegue a ser lo que está llamado a ser, un ser humano libre de miedos y opresiones.

Aquí hay muchas personas que dan lo mejor de sí, luego se van sin pedir nada a cambio, en muchas ocasiones, son héroes anónimos, al menos a eso debemos aspirar.

La vida puede ser lo que decidamos que sea, puede que el 50% de la realidad no la hayas elegido, pero el otro 50% podemos decidir qué y cómo hacerlo, Dios no quiere todo el crédito para él.

Las obligaciones que asumimos, los compromisos con aquellas cosas y causas por las que entendemos vale la pena vivir, está a nuestro cuidado y su fin dependerá única y exclusivamente de nosotros. La perseverancia, el cuidado, el amor, la prudencia que pongamos, eso no lo puede hacer nadie por ti.

El éxito de una mujer o hombre de este tiempo, por su relatividad puede confundir y de hecho confunde a más de uno. En la actualidad el éxito, las mayorías lo asocian con las posibilidades materiales a que podamos acceder, mucho dinero, un vehículo, una gran casa, pertenencias de propiedades muebles e inmuebles, etc. A más de uno nos pasa que, en la carrera por lograr estas cosas materiales, descuidamos a su paso amistad, familia, dignidad personal, salud, en fin la vida misma, “poned la mira en las casas de arriba y no en las de la tierra”(Colosenses 3:2).

El punto está en no perderse en lo esencial, no entreguemos nuestra alma, nuestro amor, nuestra libertad a cambio de cosas o dinero, porque al final, puede que logremos esas cosas materiales sólo para complacer a los demás, pero nuestras vidas se encontrarán vacías, a veces hasta de la compañía de esa persona con la cual dar sentido al fin de nuestros días, aquí en la tierra.