Altagracia Paulino un show político`

Por Carlos Luis Baron martes 3 de julio, 2012

La señora Altagracia Paulino, desde mi punto de vista lo que ha estado montando es un show político, con el asunto este de la especulación en la libra de la carne de pollo, sobre el cual ha amenazado hasta con importarla. Los dominicanos hemos acuñados dos refranes que dicen: crea fama y échate a dormir y la mitad del pleito es el aguaje, los cuales encajan perfectamente en la personalidad de la directora de pro-consumidor por su desacertada política para proteger a los consumidores.

Primero fue el ruido que provocó durante varios meses en torno a que las envasadoras de gas, deberían de colocar balanza para pesar los cilindros, y así garantizar que se le este vendiendo un producto exacto a los consumidores.

¿Pudo hacerlo?, ustedes saben que no, que solo se quedó en prensa y comparecencia a los programas de radio y televisión, en donde muchos comunicadores se han encargados de hacerle creer al pueblo que es la mejor funcionaria que tiene el estado.

Segundo, la Asociación de Porcicultores le puso en sus manos, una denuncia muy grave sobre el consumo de embustidos, en donde la mayoría de ellos, no están siendo elaborados con carne, mas bien con vísceras, tripas y hasta sesos de pollo, ¿Qué hizo?, sencillamente nada.

Ella misma ha dicho en reiteradas ocasiones, que la especulación esta contemplada en el código procesal penal, con multas y prisión para los especuladores, ¿pero a quien a sometido a la justicia?, no lo ha hecho ni lo hará, por que ella mas que nadie conoce quienes son los dueños de granjas de pollos.

Como falta un mes y días para el nuevo cambio de gobierno, es necesario estar en el escenario interpretando un buen papel, con miras de que el nuevo gobernante la deje seguir actuando en esa tragicomedia que se llama pro-consumidor.

No es verdad que la solución sobre la especulación en la carne de pollo, es importar miles de libras de este popular alimento, ni mucho menos pasarse un día sin comer pollos, ella y todos ustedes amables lectores inteligentes, saben que la misma está, en la aplicación de las leyes.