Amenaza terrorista tensa los nervios de ciudadanos y autoridades

Por viernes 7 de octubre, 2005

Nueva York, (EFE).- Un gran operativo policial se desplegó hoy por la enmarañada red del metro de Nueva York para evitar que se cumpla la amenaza terrorista "más específica y creíble" conocida hasta ahora.

Los numerosos neoyorquinos que usaron hoy el transporte público comprobaron un aumento de la presencia policial en estaciones y andenes e incluso algunos sufrieron las inconveniencias que acarrea a menudo la creciente sensación de alerta de algunos ciudadanos.

Así ocurrió en Penn Station, donde se prohibió el acceso de pasajeros por unas horas a una parte de la terminal después de que varios objetos levantaran sospechas y ocasionaran el despliegue de numerosos efectivos policiales.

"Uno de ellos resultó ser un paquete que contenía basura y el otro era una botella verde, que contenía un tinte y un ácido", explicó Ray Kelly, jefe del Departamento de Policía de Nueva York, durante una conferencia de prensa.

Kelly agregó que después de que los expertos en materias peligrosas determinaran de forma preliminar que no entrañaba peligro, se envió el envase al Departamento de Protección Medioambiental para un análisis más concluyente.

"Todo parece apuntar a que se trata de una broma", recalcó Kelly.

El jefe de la policía agregó que el servicio ferroviario de cercanías y de largo recorrido que confluye en esa estación, ubicada bajo el recinto del Madison Square Garden, se reanudó en su totalidad hacia el mediodía.

Incidentes como este ocurren a menudo en la red de transporte público, que es utilizada a diario por más de siete millones de neoyorquinos, y en torno a la que se ha extremado la vigilancia después de los atentados perpetrados en Madrid en marzo del pasado año y en Londres en julio de este año.

El alcalde Michael Bloomberg y Kelly defendieron hoy con rotundidad la decisión de anunciar al público, el jueves, que habían recibido información creíble sobre una amenaza terrorista en Nueva York.

"Si se dieran las mismas circunstancias otra vez, tomaría exactamente la misma decisión", recalcó Bloomberg a los periodistas.

"Nuestra obligación es prestar atención a cualquier amenaza y responder cuando pensemos que tiene alguna credibilidad", agregó Bloomberg, que aseguró que prefiere equivocarse por exceso en cuanto a la protección de los neoyorquinos.

El alcalde explicó el jueves que, en base a la información aportada por el FBI, esta amenaza contra Nueva York era más especifica que otras anteriores en cuanto al "momento" y al "objetivo", y subrayó que era la primera ocasión en que la red de metro aparecía como el objetivo de los terroristas.

Funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional, sin embargo, aseguraron poco después de ese anuncio público que la amenaza tenía una "credibilidad dudosa", lo que dio lugar a que los medios neoyorquinos preguntaran hoy a Bloomberg con insistencia sobre lo adecuado de la decisión.

"Es muy diferente ser una analista en Washington analizando datos que estar aquí en Nueva York, donde tenemos la responsabilidad de proteger la vida de la gente", señaló hoy Bloomberg.

"Tengo la obligación de cuidar de los 8,1 millones de personas que viven aquí y de todos los que vienen cada día y haremos lo mismo que ayer: cuando veamos una amenaza aumentaremos nuestra presencia (policial) cualquiera que sea su carácter", afirmó.

A este respecto, el presidente de EEUU, George W. Bush, aclaró hoy que la decisión de hacer pública la demanda fue prerrogativa de los funcionarios de Nueva York, y descartó pronunciarse sobre lo acertado de la medida.

Los registros al azar de bolsas, carteras e incluso de coches de niño se incrementarán a partir de ahora en la red de transporte urbano y metropolitano y las autoridades recomiendan que se viaje lo más ligero posible para evitar mayores inconvenientes.

"Bombas en coches de niños", titulaba con grandes caracteres el "Daily News" en la portada de su edición de hoy y que como otros medios neoyorquinos dedican numerosas páginas a esta nueva alerta.

En un intento de calmar algo los nervios de los neoyorquinos el alcalde Bloomberg explicó que hoy también se desplazó en metro hasta la alcaldía, al igual que otras mañana, y que no observó síntomas especiales de preocupación entre sus compañeros de viaje. EFE