América Latina y el retorno de los golpes de Estado

Por Carlos Luis Baron domingo 24 de junio, 2012

En los años 70 del siglo XX, el prominente intelectual y pensador argentino, Gino Germani, produjo la tesis del reciclaje de la historia latinoamericana, la cuál fue objeto de estudios y reflexiones de los académicos y la clase pensante en todo el continente.

Germani plantea que el escaso desarrollo en América Latina, tanto en la institucionalidad democrática, como en lo económico y lo social, se debe fundamentalmente a que la historia de estos pueblos es cíclica, ya que el proceso histórico es una especie de circulo vicioso caracterizado por los retornos a los ciclos o estadios históricos que en determinados momentos se consideraban superados.

Los estadios de la historia planteado por Germani, son: Guerras y luchas de independencias, proclamación formal de independencias, guerras por el retorno al dominio extranjero, guerras civiles caos y anarquías protagonizadas por caudillos regionales que procuran convertirse en autocracias unificantes, democracias formales poco estables y duraderas, y retorno a las guerras por la toma del poder.

Cuando se pensó que los golpes de Estados eran cosas del pasado, han retornado con fuerza en América Latina.

El 28 de junio del 2009 fue depuesto el gobierno de Manuel Zelaya en Honduras, y las presiones internacionales no fueron suficientes para que se produjera su retorno al poder.

El presidente de la República Dominicana, doctor Leonel Fernández Reyna, quien fue una de las voces más exigente en los cónclaves internacionales, sobre la necesidad del retorno de la institucionalidad democrática en Honduras, en varias ocasiones manifestó que de la Organización de las Naciones Unidas y la Organización de los Estados Americanos permitir la destitución de Zelaya, se estaría sentando un mal precedente que tendría resultados funestos para el mundo democrático.

Así fue. La voz de alerta del mandatario dominicano, no fue escuchada, y hoy otro país de América Latina repite un atentado bochornoso en contra de la democracia, de igual magnitud.

El presidente Fernando Lugo de Paraguay ha sido objeto de un golpe de Estado perpetuado por el senado de su Nación, este viernes 22 de junio del 2012. El parlamento se abrogó poderes para desconocer el mandato del pueblo que escogió a un gobernante por un período, el cuál debió ser respetado.

En vista de que la comunidad internacional fue muy blandita, ya que no pudo buscarle una salida al golpe de Estado en Honduras garantizando la vuelta a la institucionalidad democrática, es de esperarse que en el caso de Paraguay sucederá lo mismo, y por tanto, este segundo caso abre un proceso de retorno al ciclo histórico de los golpes de Estado en el continente.

Los enemigos de la democracia triunfaron en Honduras, y de triunfar ahora en Paraguay, es de esperarse que la señal sea tomada por anarquistas de otros países del continente, y pronto la experiencia se repita en otra nación.