Annan interrumpe vacaciones para impulsar la reforma de la ONU

Por martes 30 de agosto, 2005

Naciones Unidas, 30 ago (EFE).- El secretario general de la ONU, Kofi Annan, interrumpió sus vacaciones con carácter de urgencia y regresa a Nueva York para impulsar el documento sobre la reforma de la institución mundial, informó hoy la organización.

La portavoz de la ONU, Maria Okabe, informó que Annan regresaría hoy a Nueva York, en lugar del 6 de septiembre como tenía previsto inicialmente para "dar apoyo al presidente de la Asamblea General, el gabonés Jean Ping, que está auspiciando las negociaciones entre los países para (convenir) un documento definitivo de la reforma".

Okabe destacó que es "la tercera vez que Annan interrumpe sus vacaciones por cuestiones de carácter urgente" y que en esta ocasión la urgencia consiste en lograr el éxito de la próxima cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que se celebrará del 14 al 16 de septiembre, como antesala a la 60 sesión de la Asamblea General.

Esta será una semana crucial en las discusiones sobre el documento que pretende reformar la ONU, debido a que Ping se ha fijado como fecha límite el viernes para concluir el borrador que pueda ser sometido a la aprobación de los países miembros el 6 de septiembre.

Las fuertes divisiones que existen entre los países sobre el documento y las dificultades para alcanzar un consenso en temas relevantes de la reforma han suscitado el temor de que la cumbre mundial de septiembre, en la que los países deberán adoptar oficialmente el documento, sea un fracaso.

La entrada de EEUU en acción ha acrecentado las discrepancias, especialmente porque la semana pasada presentó una avalancha de casi 700 enmiendas al último borrador de documento que las delegaciones de los países habían estado negociando durante seis meses.

Entre las enmiendas propuestas por Washington se contempla la eliminación de los apartados que se refieren a la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y la sustitución de ellos por un llamamiento genérico a la reducción de la pobreza.

Precisamente, Annan convocó la cumbre mundial con la idea de pasar revista a los avances y dificultades en la consecución de estos objetivos, que fueron adoptados por los gobiernos en la Cumbre del Milenio de 2000.

Al respecto, Okabe subrayó que "el secretario general y la ONU dan pleno apoyo a los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que han sido aceptados internacionalmente y que tienen un amplio apoyo de los estados miembros y de la sociedad civil".

"Cualquier esfuerzo para eliminar estos Objetivos en el documento final de la reforma de la ONU sería un revés en la lucha contra la pobreza y para los millones de personas que viven en la pobreza", agregó.

Los Objetivos del Milenio también representan una prioridad para los países en vías de desarrollo, algunos de ellos agrupados en el Movimiento de No Alineados, que ya han expresado que el apoyo al documento dependerá de las medidas que se tomen sobre la financiación al desarrollo y el combate a la pobreza.

"Nuestra posición será juzgada en base al contenido en la sesión de desarrollo. Sería una mala reflexión si la ONU y los líderes mundiales no llegan a un acuerdo en esta área", indicó el embajador de Pakistán, Munir Akram, tras una de las reuniones negociadoras.

Las divergencias también son enormes en otras de las siete áreas que el grupo negociador, compuesto por una treintena de países, está debatiendo esta semana.

Los países todavía no han alcanzado un acuerdo en temas como la reforma de gestión de la ONU, la creación de un Consejo de Derechos Humanos que sustituya a la actual Comisión de Ginebra o el establecimiento de una Comisión de Consolidación de la Paz para las naciones que enfrentaron algún conflicto.

El desarme y la no proliferación nuclear, así como un tratado internacional antiterrorista y la responsabilidad de proteger a los civiles en situaciones de genocidios son otros de los asuntos más controvertidos. EFE