Anotaciones ( y, 3) 2012

Por Carlos Luis Baron viernes 28 de diciembre, 2012

Vamos a finalizar con nuestras anotaciones sobre algunos hechos de importancia ocurridos en el 2012.

Las alianzas en política no significan que se está de acuerdo en todo, sino que sencillamente hay intenciones y propósitos de discutir en base a un planteamiento común, manteniendo aparte las diferencias.

Con el equilibrio de poderes que se presenta en el PLD se ve dificil que pueda haber erosión cuando se está gobernando y se tiene una mayoría aplastante a nivel congresual y municipal.

Pero en el PRD, la división asomó desde las elecciones internas, cuando se enfrentaron Hipólito Mejía y Miguel Vargas Maldonado. Desde un inicio, Vargas Maldonado planeó que se le había hecho fraude, mientras que Hipólito no dejó de acusar a Miguel de que no le había dado el conveniente apoyo.

Esos resquemores explosionaron la noche del 16 de mayo, cuando los perredeistas hablaron de fraude electoral, y acusaron al grupo de Miguel de estar detrás de la derrota.

En verdad, nadie tiene hoy la fuerza suficiente en el PRD para imponerse. Hay paridad entre los dos principales grupos, y los pequeños seguidores, solo pueden alardear a nivel de los periódicos.

La virtual división en el PRD se puede mantener hasta por tres años, tomando en cuenta que falta un trecho enorme para las venideras elecciones presidenciales.

Con buenas intenciones y aceptación de limitaciones de cuotas, podrán las partes hacerse tolerantes, pero eso está por ver. En el renglón económico, el gobierno se topó con un presupuesto que prácticamente estaba ya realizado, y su prueba de fuego llegará en el 2013. Un signo negativo es que desde el primer momento llegarán las nuevas cargas impositivas.

Para evitar disconformidades sociales, desde el Gobierno se tiene que saber manejar todo lo referente a las cargas impositivas, que se constituyen en un parto doloroso para toda la comunidad. El éxito de una gestión económica es saber unir las necesidades de los que se arropan en la supra economía, contando los números por millones, y aquellos que únicamente tienen una posta para comer en un colmado de barrio.

El 2013 apunta que será un año sin muchas diferencias del actual. Los gérmenes básicos del desarrollo económico y social están intactos, y lo que varía son los agentes actuantes.

Es necesario mantener la prima a niveles que fluctúe, ligeramente más o menos, en un 40 por ciento; que los precios de los alimentos de la canasta popular estén congelados; agilizar una política de pleno empleo; mejorar los niveles de atención sanitaria, y vigilar por el buen cumplimiento del 4 por ciento para la educación.

Pero enterremos el pasado y miremos al frente, a ver que nos traen los doce meses próximos. El tiempo es ahora.