Ante la guerra de las encuestas, una propuesta

Por Carlos Luis Baron miércoles 14 de marzo, 2012

En la actual campaña electoral, que empezó en febrero del año pasado, se han publicado más de 30 encuestas nacionales y regionales que nos informan del supuesto o real posicionamiento de los candidatos que compiten por ganar las elecciones presidenciales del próximo 20 de mayo.

Algunas firmas encuestadoras han debutado en sus investigaciones de mercado, pero al ser desconocidas en el país, mucha gente duda de los resultados que presentan ante la opinión pública.

Conocemos varias firmas encuestadoras contratadas por grupos empresariales y partidos políticos. Mucha gente cuestiona, o simplemente no cree en las encuestas que se vienen publicando, más cuando el oficialismo exhibe todas sus garras por ganar las elecciones antes de que le cuenten los votos.

Cuando usted observa a un candidato publicando tres encuestas nacionales en un mismo, ¡sí, en un mismo día!, es porque ese candidato o está desesperado por cambiar la “percepción de la gente”, o simplemente se ha propuesto desacreditarlas para pescar en río revuelto.

Danilo Medina e Hipólito Mejía son los candidatos punteros del momento. Cada uno ha salido arriba del otro o con escasa ventaja, de acuerdo a la guerra de las encuestas que tantas dudas generan entre la población que aspira a unos comicios sin traumas.

Yo he pensado en una propuesta, que ahora la hago pública, a ver si algún sector de la vida dominicana, de reconocida solvencia ética, la asume lo más pronto posible. Mi propuesta es la siguiente:

Un equipo de cuatro personas, integrado por un camarógrafo, un entrevistador y dos personas más, reconocidos por su seriedad, honestidad e imparcialidad, se irán a las calles y les harán a los electores la siguiente y única pregunta: “Si las elecciones presidenciales fueran hoy, por quién votaría usted?”. Las dos personas que acompañarán al camarógrafo y al entrevistador tendrán la misión de observar el desenvolvimiento de las entrevistas. Ninguna de las cuatro personas aquí sugeridas usará símbolos o atuendos que los identifiquen con partido o candidato alguno. Simplemente, el público los verá como un equipo de trabajo que anda investigando las preferencias electorales y punto.

Deben entrevistarse, a nivel nacional, a 5 mil votantes de ambos sexos, siempre en proporción a la cantidad de electores de cada provincia. Esta labor de campo se hará corrida, sin interrupción, desde el primer día hasta que concluya la labor, en horario de 9 de la mañana hasta las 7 de la noche, hasta completar las visitas a las 32 provincias que integran el mapa político dominicano.

Las imágenes de las entrevistas a hombres y mujeres no serán editadas, que es uno de los trucos más frecuentes usados por ciertos medios de comunicación, interesados en retorcer la realidad. Tan pronto concluya la labor, el equipo procederá a difundir, en uno o varios canales de televisión de alcance nacional, las respuestas contenidas en los vídeos y al final se sabrá cuál de los candidatos tiene mayor aceptación en la población electoral.

Esta propuesta de investigación sobre las simpatías electorales es muy diferente a las encuestas tradicionales y los sondeos que vienen publicando algunos programas de televisión y medios digitales. Entrevistar a 5 mil electores a nivel nacional es más confiable que entrevistar a unas cuantas personas. Ver las imágenes con las preguntas y respuestas, sin edición, inspira más confianza entre la población que realizar una labor de campo inadvertida, como acostumbran los entrevistadores de las firmas encuestadoras que ahora publican unos resultados tan contradictorios.

Para llevar a cabo esta nueva jornada de investigación en todo el país, el equipo de trabajo aquí sugerido podría agenciarse algún patrocinio proveniente de organizaciones no gubernamentales que gocen de prestigio y reconocimiento por su trayectoria de trabajo y que estén dispuestas a aportar más transparencia ante unos comicios donde se debatirán, en un duelo a muerte, el miedo y el cansancio.

Los que están en el gobierno temen perder las elecciones por razones hartos sabidas y los que están en la oposición, capitalizando el hastío de la población, de ninguna manera aceptarán que le hagan coca en el ámbito de la opinión pública o al momento de contarle los votos.

Alguien pues, debe auspiciar el nuevo procedimiento de investigación sobre preferencias electorales aquí propuesto, por ser más amplio, más representativo, más transparente y más creíble ante los ojos de los dominicanos.

Ese nuevo procedimiento debe ser asumido por alguna institución de la sociedad civil que se sienta comprometida con la verdad y el sosiego con que deben transcurrir las elecciones del 20 de mayo. Y esa sería, a mi modo de ver, la mejor manera de saber cómo anda en realidad la intención del voto de la gente. Esa es mi propuesta ante la guerra de las encuestas.