Antonio Guzmán y su voluntad política

Por Carlos Luis Baron jueves 5 de julio, 2012

Nadie en su sano juicio negaría, que el manejo del Estado y las complejidades del poder, demandan cada día más, de actores políticos con conocimientos en temas esenciales que faciliten la conducción de un gobierno. Ahora bien, y es el punto que quiero enfatizar: no bastan los conocimientos, sino no se posee voluntad política y amor a todas pruebas por los seres humanos.

Quizás el caso que mejor ilustre este punto de vista, lo es el del presidente dominicano: Antonio Guzmán Fernández. Este ilustre dominicano que dirigió los destinos del país en el periódo 1978-1982 por el Partido Revolucionario Dominicano, no hizo fama por sus dotes intelectuales, pero todos los dominicanos, le reconocen su firme voluntad política y su coraje para tomar medidas a favor de los dominicanos.

A este presidente dominicano, nadie lo escuchó analizar el ensayo de John Locked sobre el entendimiento humano. Nunca pudimos disfrutar sus puntos de vista sobre el Leviatán de Thomas Hobbes y la organización perfecta de las sociedades. Muy dificíl le hubiese resultado pronunciar el nombre de Montesquieu para hablar de la separación de los poderes. Sin embargo, tuvo la voluntad política para despolitizar las fuerzas Armadas y la Policia Nacional.

Se atrevió como nadie a tocar a los ”intocables”. Sí, es buenos que los jóvenes dominicanos sepan–Ya que los líderes del PRD no lo hacen–, que este presidente, a quien nunca le escuchamos establecer los puntos encontrados ente John Maynard Keynes y Friedrich Von Hayed en materia económica, tuvo la voluntad política de poner en retiro a los generales y coronoles corruptos. Y lo hizo en situaciones más difíciles que las actuales.

Es verdad. Nunca estuvo en la televisión para hablar sobre la teoría cíclica y el desarrollo de las civilizaciones de Arnold Toynbee y el contraste de sus ideas con las de Oswald Spengler. Pero, todo el pueblo dominicano pudo verlo por la ”pantalla chica”, anunciando la ley de amnistia, la libertad de todos los presos políticos y el retorno de los exiliados. La verdad es invencible. Aunque quizás no conoció el humanismo de Erasmo de Roterdam, ni el paradigma de Harold Lasswell, es el presidente mejor valorado por los dominicanos.

Y ésto resulta ser así, porque los conocimientos no nos sirven para nada, sino los ponemos al servicio de los más necesitados. Y Don Antonio Guzmán, tuvo la voluntad política para hacer el gobierno que todos demandaban en ese momento histórico post Balaguer. La verdad solamente se vence asi misma.

El AUTOR ES POLITOLOGO