Argentina prepara estrategia para el desarrollo rural

Por miércoles 16 de noviembre, 2005

La pobreza, la exclusión social y la desigualdad en el territorio rural de Argentina impulsaron hace algunos meses a la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de este país a preocuparse de elaborar una nueva Estrategia Nacional y Provincial de Desarrollo Rural.

Con el aporte del Gobierno de Italia, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través del Programa Multidonante para la Eliminación de la Pobreza en América Latina y el Caribe, fue aprobada en agosto del año 2004 una donación de asistencia técnica al Gobierno de Argentina con el fin de colaborar con la preparación de la nueva estrategia.

Para coordinar estas acciones de asistencia técnica, las que están a cargo esencialmente de especialistas argentinos, el Programa contrató a Rimisp – Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural, con el acuerdo del Gobierno Argentino.

De acuerdo al coordinador del proyecto, Alejandro Schejtman, de Rimisp, la creación de la nueva estrategia tiene el propósito de integrar una serie de iniciativas dispersas en materia de desarrollo sustentable en Argentina. La propuesta, sin embargo, debe reflejar en lo posible las visiones y los consensos de los agentes reales del desarrollo rural argentino, tanto del Estado como del sector privado y de la sociedad civil. La idea, según él, es implementar una estrategia que una dichas iniciativas, pero con la presencia de las propias provincias transandinas. “Queríamos evitar que solamente algunos pocos especialistas en el tema estuvieran entre cuatro paredes preparando el proyecto”, explica el investigador. Para esto fue gestado un proceso participativo, de modo que surgieran elementos básicos de la estrategia a través del intercambio de informaciones y sugerencias provenientes de multi-actores interesados en el desarrollo rural del país.

Distintas etapas

El proceso de formulación de la propuesta de Estrategia, iniciado en octubre de 2004, consideró cuatro etapas: Definición de un Marco Conceptual; Selección de Territorios; Análisis y Consultas por Ámbitos Específicos; y Síntesis de la Propuesta de Estrategia Nacional y Provincial de Desarrollo Rural.

La primera fase consistió en la elaboración de un conjunto de documentos que establecen el marco conceptual para la Estrategia. A partir de ahí se estableció la necesidad de seleccionar una cantidad de territorios destinados a analizar experiencias concretas de transformación productiva y cambio institucional, así como un conjunto de temas transversales relevantes.

En su segunda etapa, la Comisión de Desarrollo Rural quedó establecida como contraparte del proyecto, y en sus primeras actividades procedió a la aprobación del Equipo de Coordinación encargado de la preparación de la Estrategia y de los términos de referencia para los análisis territoriales.

La tercera fase del proceso de formulación de la propuesta de Estrategia (marzo 2005 – agosto 2005) radicó en la conducción de los procesos de análisis técnico y de consulta multi-actores a nivel de territorios rurales en doce provincias, y paralelamente en doce ámbitos temáticos transversales. El estudio de estos temas transversales finalizó con un taller en la segunda quincena de agosto, donde los estudios fueron presentados en mesas de discusión. Por su parte, los estudios territoriales cerraron los análisis con talleres en cada una de las provincias en forma independiente.

Según el investigador de Rimisp, estos análisis territoriales consisten básicamente en mirar y estudiar los sectores seleccionados, basándose principalmente en los grupos focales representativos para que se pueda descubrir efectivamente cuáles son las potencialidades y deficiencias de cada región. “Con estos estudios se detecta la misión y la visión de cada territorio, es decir, se revela el escenario actual de la región y cómo la imaginamos en el futuro”, dice.

La última etapa, que comenzó en septiembre, tuvo como punto de partida el Segundo Seminario de Consulta en el cual se presentaron y se analizaron los informes de los 24 procesos de análisis y consulta multi-actores. A continuación, un equipo de consultores sintetizará los resultados, conclusiones y recomendaciones en un documento de Propuesta de una Estrategia Nacional y Provincial de Desarrollo Rural de Argentina que deberá ser aprobado por el Gobierno y posteriormente difundido en el territorio nacional.

Según Schejtman, existe un extenso segmento de pequeños productores poco visibles a los ojos de quienes sólo miran el notable dinamismo de algunos sectores modernos del agro. “Este proyecto tiene la intención de no solamente hacerlos visibles sino también ofrecer una estrategia para que puedan superar su marginalidad y pobreza, integrando las iniciativas dispersas para asegurar un mejor aprovechamiento de los recursos destinados al desarrollo rural”, finaliza el investigador.