Artest volvió provocador, Bryant diplomático y mucha lesiones

Por viernes 14 de octubre, 2005

Houston (EEUU),(EFE).- La acción dentro del baloncesto profesional sigue incrementándose con los partidos de exhibición y la vuelta a la actualidad de personajes como el alero Ron Artest, el escolta Kobe Bryant, los entrenadores Phil Jackson y Larry Brown, el pívot Shaquille O'Neal y LeBron James, entre otros.

Al margen del protagonismo individual, el comienzo de la pretemporada, como ya viene siendo costumbre, ha servido para que los equipos expresen lo que piensan con relación a sus opciones de cara a luchar por el título, siempre que las lesiones les respeten, algo que hasta ahora por desgracia también han sido protagonistas.

Especialmente, después de conocerse la grave lesión que sufre en la rodilla izquierda el ala-pívot de los Suns de Phoenix, Amare Stoudemire y que le obligó a pasar por el quirófano para ser baja por los menos cuatro meses.

También se ha conocido la pleuresía que padece James, después que comenzara a sentir dolores fuertes en la parte derecha del pecho y que los doctores descubrieran de qué se trataba.

Pero lo más llamativo de todo ha sido la vuelta provocativa que ha tenido el alero Artest, de los Pacers de Indiana, que después de haber protagonizado el peor incidente violento de agresión a espectadores en la historia de la NBA, su propuesta para la nueva temporada será la de volver a jugar sin control.

A pesar de perderse 73 partidos por los incidentes del pasado 19 de noviembre en el Palace de Auburn Hills, Artest dijo que nada iba a cambiar en su forma de jugar y que por el contrario estaba listo para seguir siendo agresivo y provocador.

"Voy a jugar fuera de control como un animal salvaje que necesita ser enjaulado", declaró Artest. "Permitiré a los árbitros que hagan su trabajo".

Ante esta actitud de Artest, una vez más los directivos de los Pacers, guardaron silencio y tampoco en la oficina de la NBA hubo ningún tipo de reacción.

Si la hay en la organización de los Lakers en cuanto al "idilio" de entendimiento que se da entre el Bryant y Jackson, dos personajes que en su primera etapa con Los Angeles Lakers se desprestigiaron mutuamente, inclusive con libro incluido, el del entrenador, pero ahora todo es armonía.

Bryant y Jackson tienen la misión de intentar conseguir formar un equipo ganador con aspiraciones al título de liga, que también han comenzado a reclamar los Heat de Miami, Pistons de Detroit, Nets de Nueva Jersey y Pacers en la Conferencia Este, pero que en la actualidad les pertenece a los Spurs de San Antonio y están en la del Oeste.

La gran incógnita en el Este serán los Knicks de Nueva York, que con Brown como nuevo entrenador, que les cuesta 10 millones de dólares y un total de 195 en salarios, no cuentan con ninguna figura que les pueda ofrecer en estos momentos la posibilidad de aspirar al título.

Tampoco está muy claro si han acertado con el traspaso del ala-pívot Eddy Curry, que los Bulls de Chicago no quisieron arriesgarse a darle un nuevo contrato si antes no permitía que un examen de ADN definiese que no tenía un problema grave de corazón.

La última información relacionada con la condición física de Curry señala que el jugador comenzó a sentir dolores en el pecho en el campo de entrenamiento de la pasada temporada.

Lo mismo sucede con los Sixers de Filadelfia, que han cambiado de entrenador, tendrán a Maurice Cheeks en el banquillo, pero su estrella Allen Iverson sigue sin demostrar que puede ser el líder para el equipo y si el alero Chris Webber al final responde como estrella.

Quien no tiene ninguna duda que van a luchar por el título es O'Neal, segunda temporada con los Heat, que se siente más motivado que nunca y feliz por las nuevas adquisiciones que ha hecho el equipo con el alero Antoine Walker y el veterano base Gary Payton.

"Estoy más fuerte que nunca y listo para la gran batalla de conseguir el título de campeones porque vamos a ser mejor equipo que el año pasado", comentó O'Neal.

Los Spurs, con la incorporación del ala-pívot argentino Fabricio Oberto, y el escolta Michael Finley, no sólo han mantenido al mismo equipo del año pasado, con su estrella Tim Duncan y la gran figura argentina Manú Ginóbili, sino que además han incorporado a jugadores que les van a ayudar.

Sin lugar a dudas será una vez más el equipo a batir, aunque en el Oeste, los Rockets de Houston han formado una gran plantilla con la adquisición del escolta Greg Anderson, el alero Stromile Swift y el base Rafer Alston, que ayudaran a las estrellas Tracy McGrady y el pívot chino Yao Ming.

Los Suns, que aspiraban a repetir la gran temporada del año pasado, han sufrido la baja de su gran estrella Stoudemire, al que habían renovado contrato por cinco años más y 73 millones de dólares, y se quedan fuera del cuadro de favoritos.

Tampoco los Mavericks de Dallas han hecho los mejores cambios y adquisiciones para reforzar la plantilla y ante la falta de un hombre alto de calidad volverán a tener problemas en los momentos decisivos de la fase final del campeonato.

Los Kings de Sacramento también son una incógnita de como van a responder con la nueva reconstrucción que iniciaron el año pasado con la salida de Webber, mientras que se espera el resurgir de Los Angeles Clippers.

Los Timberwolves de Minnesota deben ser mejor equipo de lo que mostró la pasada temporada y el alero Kevin Garnett bajo la dirección del nuevo entrenador Dwane Casey, el novato que llega tras ser 11 años asistente con los SuperSonics de Seattle, pero tendrán que demostrarlo en el campo después que se les fuera el veterano Sam Cassell y el polémico Latrell Sprewell.

Sin embargo, este año desde comienzo de temporada la atención estará puesta en los Nuggets de Denver, que bajo la dirección del entrenador George Karl pueden ser los nuevos Suns del año pasado, después de lo que demostraron en la segunda vuelta de la temporada regular.

Pero hasta que eso llegue, de lo que no se escapan los equipos son de las lesiones, abundantes una vez más, inclusive problemas de salud, como el que se le ha descubierto a James, la nueva súper estrella de la NBA, y líder de los Cavaliers de Cleveland.

James, de 20 años, fue sometido a exámenes durante los dos últimos días en un hospital de Cleveland y al final revelaron que sufre una inflamación de la pleura, la cual será tratada a base de antibióticos y antiinflamatorios.

La pleuresía es una inflamación de las capas delgadas del tejido fino que cubren los pulmones y la cavidad del pecho, causada generalmente por una infección viral.

Los doctores no esperan que el jugador tenga ningún tipo de efecto secundario y pueda recuperarse con rapidez y normalidad, aunque será evaluado diariamente para determinar su condición médica.EFE