Asesinan a tiros joven dominicana en discoteca del Alto Manhattan

Por jueves 13 de octubre, 2005

NUEVA YORK._ Una joven madre dominicana de 24 años de edad fue asesinada a tiros accidentalmente, mientras salía de un club nocturno del Alto Manhattan, pero la policía dijo no tener detalles específicos del caso, mientras el homicida se encuentra prófugo. La uniformada identificó a la víctima como Tabata Pérez, residente en el 705 de la avenida Gerard del condado de El Bronx. Dos hombres resultaron heridos en el tiroteo, pero la detective Doris García, de la Oficina de Prensa de la fuerza, indicó que la institución no puede ofrecer informaciones acerca de heridos.

Vecinos y testigos del club que recién abrió sus puertas en la avenida Broadway entre las calles 176 y 177 en el sector de Washington Heithgs, dijeron a EL NUEVO DIARIO que la joven cayó bajo las balas, sin que estuviera vinculada a la pelea que originó los disparos.

El hecho ocurrió a las 4 de la madrugada de este miércoles. Versiones recogidas en la escena, sostienen que dentro del centro de diversión se originó una discusión entre dos elementos, los que fueron sacados por miembros de la seguridad del local, pero ya en el frente del negocio, continuaron la pelea.

Uno de ellos, probablemente el homicida, recibió puñetazos en la cara, amenazando con irse y regresar a “resolver”. Cumpliendo su promesa, fue a su vehículo de donde tomó una pistola y comenzó a disparar, alcanzando mortalmente a la joven Pérez.

Esta se desplomó en la calle y fue socorrida por dos parroquianos, quienes en un carro privado la llevaron al hospital Presbiteriano de la calle 168 y la misma avenida, pero expiró en el centro asistencial minutos más tarde.

El atacante emprendió la huida de inmediato y al cierre de esta nota, todavía se encontraba prófugo, añadió la detective García, quien explicó que las investigaciones avanzan, no definió tampoco la situación de los heridos.

Empleados de “Papaya Dog”, un negocio que expende salchichas, jugos y perros calientes, situado al frente de la discoteca, afirmaron haber observado todo lo ocurrido.

“La policía llegó siete minutos después de que la muchacha cayó al pavimento, pero ya se la habían llevado al hospital en un vehículo privado”, aseguró el propietario, un italiano que rehusó identificarse.

Otro de los empleados del establecimiento dijo que en ese momento, estaba atendiendo a varios clientes, pero que escuchó los disparos y siguió trabajando como si nada estuviera ocurriendo.

“Se que es arriesgado porque sólo me separaba este vidrio de la ventana de las balas, pero tenía que cumplir con mi trabajo”, añadió el temerario hispano de origen boricua.

Viva Club permanece cerrado posiblemente hasta que las autoridades concluyan las pesquisas del asesinato de Tabata, de quien conocidos y allegados dijeron que le gustaba ir de discoteca en discoteca, pero lamentaron su trágica suerte.

Otros testigos señalaron que eran entre 40 a 45 personas, las que en ese momento salían del negocio, produciéndose una estampida, porque varios de los clientes, se refugiaron detrás de paredes, debajo de carros estacionados en el área y en negocios contiguos que trabajan las 24 horas y se ubican en las cercanías.

El lugar es uno de los más frecuentados cada noche por jóvenes de ambos sexos, homosexuales, lesbianas y bi sexuales.