Así no es…

Por Carlos Luis Baron lunes 23 de julio, 2012

Desde años atrás en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, UASD, se ha enseñoreado la anarquía y las reglas son porfiadas por grupos que mal entienden los principios democráticos.

Nadie les niega el derecho a la protesta, ni a la impugnación legal de decisiones que se puedan entender como perjudiciales. La lucha por la democracia ha sido la lucha para que se respeten los derechos subyugados. Ahora bien, los despropósitos no son derechos democráticos, la violencia como respuesta a la causa legalmente perdida, es anarquía y es irrespeto. A la fuerza solo acuden los que han perdido la fuerza de la razón.

Se arguye que se ha violentado el fuero y la autonomía universitaria con la irrupción de la Policía Nacional en el campus de la UASD y no ha sido así. La UASD, en su estatuto orgánico establece quienes tienen calidad para convocar a la fuerza pública, llenado ese requisito nadie tiene derecho a la acomodación de la realidad.

Ninguna autoridad puede actuar presa de chantaje. Cuando se ocupan aéreas, se destruye la propiedad, se amenaza la integridad de autoridades, se agrede físicamente a empleados y gente que no estudia, ni labora para institución irrumpe en ella a respaldar o a financiar protestas, no solo se está violentando su autonomía, se está conspirando contra ella.

La UASD no puede dar marcha atrás, tiene que concluir un proceso profiláctico que la feje limpia de muchos de sus males. Ojala no se busque como salida a presente crisis, los mismos paliativos y conciliábulos de siempre. Quienes “protestan”, destruyendo las propiedad de la Universidad y amenazando la integridad de los universitarios pretendiendo imponerse por las malas, han renunciado a sus derechos.

El autor es dirigente catedrático universitario y dirigente del PTD.