Aspiraciones, realidades y gerencia para resultados

Por Carlos Luis Baron sábado 9 de junio, 2012

Los candidatos presidenciales en las campañas electorales de la República Dominicana son sometidos a intensos debates televisivos, radiales y de medios escritos que los hacen comprometerse con las ocurrencias de la sociedad civil para un mayor incremento del gasto, nunca para un aumento de los ingresos del Estado.

En cada encuentro, los pedidos son desmedidos, todos girados a disparar el gasto estatal sin medir consecuencias, pues los intereses mediáticos para sus representados es lo importante en ese momento.

Un gobierno se compone de ministerios, instituciones centralizadas y descentralizadas a los que tienen por ley asignaciones presupuestarias que forman parte de los ingresos proyectados cada año.

Para dar respuestas a los reclamos a las áreas de de educación, salud, viviendas, carreteras, turismo, agropecuaria, justicia, ayuntamientos, programas sociales y más obras provinciales se requiere de un presupuesto de muchos millones de pesos, un equilibrio del gasto y mejor orientación de las inversiones del gobierno.

Los ingresos del Estado se obtienen por la vía de los impuestos, préstamos, y los llamados “extraordinarios”, que vienen por medio de las donaciones de programas de otras naciones.

Para incrementar los ingresos se requiere eficientizar el sistema tributario o incrementar los impuestos, algo impensable a la hora de establecer un diálogo con los que reclaman mayor inversión para sus intereses.

Danilo Medina, el presidente electo de todos los dominicanos, a partir del 16 de agosto, tiene el gran reto de administrar los recursos que actualmente recibe el gobierno y gobernar con ellos estatizados, o abocarse a dar un giro a las recaudaciones con una gran reforma fiscal integral que desburocratice el actual sistema tributario, amplíe su base y desmonte otros que son un estorbo.

El momento es adecuado y oportuno para dirigir la proa visionaria hacia un plan de reforma integral y estructural en varias áreas: educación, salud, fiscal, laboral, policial, Fuerzas Armadas y seguridad ciudadana.

Cuatro años de tranquilidad, sin elecciones intermedias, con un congreso a su favor, solo bastaría con invitar a todos los sectores, crear equipos de técnicos en esas áreas ya descritas, establecer la ruta crítica de las discusiones y trabajar hacia una sociedad en desarrollo, competitiva, para blindarla a las incertidumbres globales del futuro inmediato.

Un gobierno sobre la base de las aspiraciones de un pueblo, administrando sus realidades y aplicando gerencia para el logro de resultados positivos a corto mediano y largo plazo.

El autor es dirigente del PLD, en Barahona