Atentado de Jordania es octavo de Al Qaeda contra país musulmán

Por jueves 10 de noviembre, 2005

El Cairo, 10 nov (EFE).- El triple atentado de ayer en la capital jordana, que causó 59 muertos y 103 heridos, es el octavo de la red terrorista Al Qaeda (La Base) perpetrado en un país de mayoría musulmana.

La organización terrorista, dirigida por el millonario saudí Osama Ben Laden, comenzó sus actividades a finales de los años 80, una vez concluida la lucha de los "muyahidin" (combatientes), financiados por EEUU, contra la ocupación soviética de Afganistán.

El nombre del Al Qaeda proviene de una base de datos creada por el saudí para seguir el rastro de los militantes que pasaron por sus campos de entrenamiento en Pakistán.

Según EEUU, los primeros atentados de Al Qaeda fueron en el año 1993: contra las Torres Gemelas en febrero, que causó 6 muertos, y el derribo de dos helicópteros estadounidenses en Somalia, que terminaron con la vida de 18 personas.

Dos años después llegó su segundo ataque contra un país musulmán, cuna de Ben Laden, cuando un atentado contra un edificio en Riad causó 7 muertos.

El ataque de 1995 no ha sido el único contra el país natal de Ben Laden, cuya familia, pese a su origen yemení, goza de privilegiadas relaciones con la familia real Al Saud.

En 1996, Al Qaeda acabó con la vida de 19 soldados norteamericanos en Dahrán, y en mayo 2003, cuatro bombas causaron 35 muertos en la capital saudí.

Además, diversos grupos relacionados con Al Qaeda han asumido la autoría de varios atentados en el reino wahabí en los últimos años.

La primera ofensiva estadounidense contra las bases de Al Qaeda en Sudán y en Afganistán ocurrió en agosto de 1998, en represalia por los atentados del 7 de agosto de ese año contra sus embajadas en Kenia y Tanzania, que causaron 241 muertos.

Tres años más tarde, Al Qaeda y su líder se colocaron en la primera página de todos los medios del mundo al ser los causantes de los atentados del 11 de septiembre en EEUU, que segaron la vida de casi 3.000 personas.

El gobierno de George W. Bush lanzó, el 7 octubre de ese año, la "Operación Libertad Duradera", que destruyó gran parte de las bases afganas de Al Qaeda y al régimen talibán que las cobijaba, aunque no consiguió detener a Ben Laden ni al Mulá Omar, líder talibán, ni acabar con las infraestructuras terroristas en la frontera con Pakistán.

Además, la ofensiva militar fue secundada con una económica, que llevó al bloqueo de 112 millones de dólares en cuentas bancarias vinculadas a Al Qaeda, y otra judicial, con más de dos mil detenciones en varios países europeos árabes y asiáticos, especialmente en Pakistán.

Poco antes de la ofensiva sobre Afganistán, Ben Laden irrumpió en los medios cuando, en un vídeo difundido por Al Yazira, se congratuló del 11-S y llamó a la 'yihad' contra occidente.

Pese a los golpes militares sufridos desde el 11-S, la actividad de los grupos vinculados con Al Qaeda aumentó después de aquella fecha, con atentados perpetrados por pequeñas organizaciones relacionadas con la red terrorista.

Así, el 12 de octubre de 2002, un atentado de Yemah Islamiya causó 202 muertos, la mayoría turistas, en una zona de discotecas en Bali (Indonesia).

Ese mismo año, 45 personas perecieron en explosiones simultáneas en Casablanca (Marruecos), atribuidas al Grupo Islámico Combatiente Marroquí, de inspiración salafista como Al Qaeda.

Además, las "Brigadas de Abu Hafs al-Masri" asumieron la autoría de dos atentados en Estambul (Turquía), que causaron decenas de víctimas y, en marzo de 2004, el de los ataques del 11-M en Madrid, que causó 191 muertos.

Según el informe del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS), de mayo de 2004, la invasión de Irak habría impulsado el reclutamiento de Al Qaeda, que contaría con 18.000 militantes.

En Irak, actúa desde octubre de 2004 el grupo del jordano Abu Musab al-Zarqaui, la "Organización de Al Qaeda en Mesopotamia", que ha sido el causante de la mayoría de los atentados más sangrientos perpetrados en Irak.

También en 2004, la ONU advertía que Al Qaeda ha evolucionado hacia una red de grupos sin estructura organizativa, con objetivos comunes pero sin depender unos de otros y sin liderazgo compacto.

Según la ONU, actúan sin recibir órdenes y establecen ellos mismos los objetivos utilizando recursos mínimos.

Este año, Al Qaeda ha asumido la autoría de los atentados del 7 de julio en Londres, con 56 muertos, y los del 23 de julio en el balneario egipcio de Sharm-el-Sheij, que mataron a 64 personas, además de los de ayer de Ammán. EFE