Augusto Pinochet vive un solitario final

Por viernes 16 de diciembre, 2005

Santiago de Chile (EFE).- Augusto Pinochet enfrentó en 2005 un nuevo e intrincado laberinto judicial, ahora con un escenario distinto, marcado por su soledad política y certeras sospechas sobre su honestidad.

La disolución de Pinochet en el imaginario de los chilenos lo ha confinado a un triste y solitario final, con un juicio por corrupción que selló la definitiva destrucción de su proyección histórico.

Por la investigación sobre el origen de su fortuna, 2005 fue el año en el que los chilenos comprobaron lo que ya muchos presentían, que Pinochet, además de violar los derechos humanos, era un corrupto a la usanza de los viejos dictadores latinoamericanos.