Aviación EEUU destruye 3 viviendas y mata a varios terroristas

Por martes 30 de agosto, 2005

Bagdad, 30 ago (EFE).- La aviación estadounidense destruyó hoy, martes, tres viviendas utilizadas presuntamente como refugio de terroristas y mató a varios insurgentes que se escondían en el oeste del país, según informó el mando central militar en Bagdad.

Según la nota, los ataques se realizaron a primera hora de la mañana con bombas de precisión en diferentes localidades del oeste de Irak, en las cercanías de la frontera con Siria.

En el primer ataque se dispararon cuatro bombas contra una vivienda ocupada por supuestos terroristas en un barrio de la localidad de Husaybah, a escasos kilómetros de la frontera.

Poco después, se lanzaron otros dos artefactos contra otra casa en la misma localidad, en la que presuntamente se encontraba Abu Islam, al que el mando estadounidense califica de "conocido terrorista".

"Islam y varios terroristas sospechosos murieron en ese ataque", añadió la nota.

Según la información de la inteligencia estadounidense, varios de los ayudantes de Islam huyeron del lugar y se desplazaron unos seis kilómetros para refugiarse en una vivienda segura en Karabilah.

Esa casa también fue destruida por la aviación estadounidense, que utilizó dos bombas de precisión, y que terminó, según el mando militar, "con varios terroristas, aunque el número exacto no es conocido todavía".

El mando militar añadió que se produjeron "daños menores en los edificios circundantes" pese a que "las fuerzas de la coalición tomaron todas las precauciones para minimizar los daños colaterales y para evitar la pérdida de vidas civiles".

Fuentes policiales iraquíes, sin embargo, aseguraron que al menos 56 iraquíes murieron por bombardeos aéreos estadounidenses contra varias aldeas del oeste de Irak, cerca de Al Qaem.

Según las fuentes, en una de las viviendas destruidas por la aviación estadounidense murieron 40 personas.

"En otra vivienda dieciséis personas perdieron la vida", añadieron las mismas fuentes, e indicaron que varias de las víctimas pertenecen a una misma familia. EFE