Ay, el 13

Por El Nuevo Diario jueves 20 de diciembre, 2012

En un realismo que podría ser atemporal, el nuevo año no signífica vida nueva. Por el contrario, el pesado fardo del año anterior, seguirá lastimando los hombros. Si es lo ideal que al finalizar un año y comenzar otro nuevo, se haga una profunda revisión de lo que se hizo, y sobre todo de lo que se quedó en el tintero.

En el plano social y político, el nuevo año llegará con los grandes problemas y limitaciones del presente, por lo que se tiene que desde ahora emprender el titánico esfuerzo de hacer correcciones. Tengo varios puntos en mi agenda que deben ser enfrentados desde que comience el año, con nuevo presupuesto, tanto para el sector público como el privado.

Uno de los primeros será optimizar el cuatro por ciento del presupuesto nacional para el sistema educativo. Mi posición sobre el cuatro por ciento es conocida por todos los que me siguen, sea en estos comentarios o en los programas de radio a los que comparezco, pero ya está vigente y lo que resta es mirar el futuro.

El cuatro por ciento se debe utilizar para mejorar el sistema educativo nacional, y creo que el punto de más trascendencia es pensar en la capacitación de los maestros y habilitar nuevas aulas.

En educación, de los principales lastres que hay es la poca capacitación de los maestros, y una atormentadora falta de aulas, que lleva a estar en estrechos cuartos a los estudiantes. Pero donde el Gobierno y el sector privado van a tener una prueba de fuego, es en lo referente a detener la inflación. El gobierno no tiene mecanismos legales para evitar la inflación, debido a que los precios flotan de acuerdo a la oferta y la demanda.

Lo básico es crear un organismo que dependa del ministerio de Industria y Comercio, o independiente, que vigile los precios de los artículos que se puedan incluir dentro de la canasta familiar. Los empresarios deben dejar su especulación criminal.

No importan los guarismas del banco Central, si hay problemas con la comida, la gran mayoría de dominicanos no creerá que se está en una etapa de progreso y desarrollo.

También considero que si no se toman medidas para restaurar la seguridad ciudadana, el país va camino del despeñadero. Se deben implementar todas las acciones que sean necesarias, para detener el crimen, en cualquiera de sus manifestaciones. Voy a seguir más adelante con mis factibilidades para el