Ayuntamiento desveliza busto a Juan Pablo Segundo

Por admin viernes 25 de enero, 2008

La primera dama de la República, Margarita Cedeño de Fernández, el síndico Roberto Salcedo y el Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez desvelizaron un busto dedicado al Papa Juan Pablo Segundo, conmemorativo de su primera visita a América y a suelo dominicano en 1979.

El busto, que presenta al fenecido papa en actitud de oración ante el báculo papal. Fue instalado en la explanada frontal de la Catedral de Santo Domingo. El busto, vaciado en bronce, fue realizado por el artista dominicano Juan Gómez, residente en Puerto Rico.

Al pronunciar el discurso de orden, el síndico Salcedo manifestó que Juan Pablo nació en Polonia y se adueñó del corazón del mundo. Aseguró que en su honor, por el hecho de ser Santo Domingo la primera tierra visitada por él fuera del Vaticano, hace al Distrito Nacional compromisario, “con ese recuerdo de amor, de ternura, de comprensión, de solidaridad que tuvo para con nosotros”.

Precisó que el amor de Juan Pablo Segundo era tan grande, que apenas dos años después del atentado que sufriera en 1981, fue en 1983 a la cárcel donde se encontraba su agresor y lo perdonó públicamente.

“Yo creo que ese gesto marcó la grandeza de este hombre que el mundo lo recuerda con tanto cariño, con tanta significación como una expresión pura de la entrega más suprema y sublime que un ser humano pueda hacer a un semejante”, expresó.

De su lado, el Cardenal López Rodríguez agradeció el gesto del alcalde de Santo Domingo, que propició la donación del busto por parte del Ayuntamiento del Distrito Nacional, en honor del Ciervo de Dios.

Resaltó el profundo amor que sintió Juan Pablo por la tierra dominicana, ya que cuando se planteó su primer viaje a tierras americanas, tuvo varias opciones de viajar a México, se decidió por Santo Domingo, capital de la primera tierra evangelizada en América. De aquí, el Santo Padre viajó a tierra mexicana.

Dijo que Juan Pablo Segundo quiso unir al Vaticano con la primera tierra evangelizada en América. Indicó que el amor del carismático papa hacia República Dominicana era evidente, pues aparte de su primera visita en 1979, también nos dio un título, pues llamó a esta tierra “la primogénita de la fe en América”.

Destacó que en 1979 Juan Pablo Segundo pidió que lo llevaran a Los Minas, barrio que nunca olvidó, al punto de que siempre que el Cardenal viajaba a Roma le preguntaba por esa barriada. Afirmó que Juan Pablo pasará a la historia como uno de los grandes papas que ha tenido la iglesia católica.