Banco Peravia en NY., e historia colapso financiero

Por Carlos Luis Baron jueves 20 de diciembre, 2012

NUEVA YORK.- A mediados de la década de los ochenta, bancos dominicanos, optaron por instalarse en Nueva York, penetrando en las interioridades del capitalísmo lidereado por los Estados Unidos a nivel mundial, reflejándose con indiscutible sobriedad en las sociedades, especialmente en las instituciones financieras, la industria, las inversiones, los negocios, el mercadeo y en todas las esferas productivas generadoras de capitales.

Atraídos por los atributos financieros imperiales de la nación norteamericana, pero en especial, por el crecimiento poblacional e impacto económico de la comunidad dominicana, su presencia en los campos del ejercicio laboral, los negocios, la industria de servicios, la apertura y éxitos en los negocios de bodegas y supermercados, restaurantes, la industria de táxis el ejercicio laboral al calor de las factorias, el ejercicio profesional, la industria de servicios, las factorias y otras esferas prodúctivas, generadoras de un fuerte impacto en la economía, constituyen conquistas que, a mediados de los ochentas, motivaron que instituciones bancarias de la República Dominicana, se establecieran en Nueva York, retornando luego a la ísla caribeña, sin lograr los éxitos que se habían propuesto.

El Banco de Reservas y Remesas Banreservas, es una institución financiera que se instaló en el 1989 en la calle 207 a esquina Vermilya en el corazón del área poblada mayoritariamente por dominicanos, en el Alto Manhattan. Las operaciones de la empresa financiera del Gobierno Dominicano por el Departamento de Bancos del Estado de Nueva York, debido a que la institución bancaria solo había depositado US$ 250,000, correspondientes al medio millón de dólares, requeridos por el Gobierno Federal.

El Banco Popular Dominicano se instaló en Broadway, entre las calles 177 y 178 en el Alto Manhattan, con el nombre de Dominican Bank, cerró sus puertas y se trasladó en el 1988 al edificio Carnegie Hall, ubicado en Broadway y la calle 57 y luego trasladaron sus operaciones al 90 de Broad Street en el sector financiero de Wall Street, donde permenece.

El Banco Intercontinental (BANINTER), protagonistas sus ejecutivos del peor fraude bancario del que han sido víctimas los dominicanos, arrojando una caída estrepitosa de la economía y devaluación de la moneda, abrió sus puertas en Nueva York, a través de siete centros de operaciones de transferencias de monedas (Remesas), sin lograr sus ejecutivos, alcanzar el éxito que se habían propuesto.

Otros bancos que se instalaron en Nueva York, atraídos por la impactante presencia de la comunidad dominicana y la evolución económica, conquistas obtenidas trabajando al calor de las factorias, los negocios de bodegas y supermercados, la industria de táxis livery, el ejercicio profesional y otras actividades productivas, en tiempos en que abundaban las oportunidades de trabajo en todos los séctores, fueron el Banco Hipotecario Miramar, el Banco Nacional de Crédito y Ahorro, el Banco Dominico Hispano, la Asociación Popular de Ahorros y Préstamos, el Banco Universal, víctima de un tenebroso conflícto financiero, promovido por su principal ejecutivo Leonel Almonte. entre otros.

EL BANCO PERAVIA VIENE A NY.

Actualmente, el ingeniero José luis Santoro y el doctor Gabriel Jiménez, ejecutivos del Banco Peravia, institución financiera poseedora de un capital de mil millones de pesos activos, anunció que instalarán sus operaciones en los próximos meses en Nueva York, para brindarle sus servicios financieros a los dominicanos establecidos en ésta urbe y otros estados de la unión americana.

El Diálogo Interamericano, una prestigiosa institución con sede en Washington D.C., ha sugerido en diferentes ocasiones, que se proceda a la “bancarización de las remesas”, con el propósito de disminuir los costos de los envíos de dinero a sus familiares, mientras que por otro lado, la embajada de los Estados Unidos en la República Dominicana, llegan unos 40,000 cheques, que les son entregados en sus hogares a dominicanos, por concépto de su retiro laboral tras largos años de trabajo en la nación norteamericana.

Muchos de ésos hombres y mujeres, han instalado negocios en el país, han adquirido viviendas, han invertido en la agricultura, la ganaderia y otras esferas productivas contribuyendo al desarrollo de la nación dominicana.