Bien enfocado

Por El Nuevo Diario miércoles 28 de noviembre, 2012

Veintiocho minutos fueron suficientes para que el presidente Danilo Medina expusiera las realizaciones ejecutadas durante sus primeros cien días de gobierno en beneficio de la población nacional.

Medina, poniendo el corazón en cada una de sus palabras, se dirigió con toda franqueza al pueblo dominicano, pidiendo paciencia y comprensión para ganar la confianza de los más jóvenes y convencer a los escépticos con los hechos.

Expuso su compromiso de asignar el cuatro por ciento a la educación pre universitaria y su apoyo a la educación superior que adelanto se consignan en el presupuesto del próximo año, la eliminación del cobro de cuotas en los hospitales públicos, la asignación de más recursos para la salud pública, así como su plan para suplir de medicamentos genéricos y el fondo para cubrir las enfermedades catastróficas a partir del mes de enero 2013.

Danilo fue totalmente positivo y demostró comprender a plenitud las verdaderas necesidades de nuestro país, al comprometerse a enfrentar la delincuencia y el crimen aplicando una reforma policial que haga a nuestra policía más eficiente y mejor remunerada. Reitero su apoyo a las familias mas carenciadas con la ampliación de los programas sociales y demostró su vocación de prudencia en el gasto público, al explicar la supresión de tarjetas de créditos a funcionarios, la suspensión del uso de recursos del gobierno para planes complementarios de pensiones, así como la prohibición de fiestas y cualquier otro tipo de gasto que se pueda interpretar como dispendio.

Evidencio su preocupación por fortalecer la producción agropecuaria y por el financiamiento a las pequeñas y medianas empresas como elemento clave para alcanzar una mayor inclusión social en el país.

Aseguro que tiene adelantadas las soluciones para borrar de la sociedad el drama que viven las familias de zonas vulnerables como la Barquita y El Lago Enriquillo.

Puso profundidad a sus palabras cuando pidió dejar de tirarle piedras al pasado y mirar hacia el porvenir.

En todo momento se enfoco en comunicar qué ha hecho, a qué se ha dedicado en estos primeros cien días de gobierno, sin desviarse de su propósito anunciado. De sus palabras se resume que se ha dedicado a trabajar, trabajar y trabajar para cambiar el rostro de la población dominicana y dejo sentada la esperanza de que una vez superado los efectos del sacrificio pasajero de la reforma fiscal, la situación mejorara para bien de todo el pueblo dominicano.

Muchos dirán que no se refirió a las protestas multitudinarias en contra de la reforma fiscal, que no hablo del déficit fiscal ni de las consecuencias para sus responsables y hasta reclamaran que aplique las políticas de retaliación que ofreció la candidatura derrotada el pasado veinte mayo.

Danilo ha preferido que sean sus hechos los que hablen por él. Ha decidido no distraerse en las diatribas y el morbo, que promueven los amargados ante el rechazo de la población en las urnas y en cambio ha preferido encarar las dificultades que afectan las condiciones y la calidad de vida de los dominicanos con carácter y determinación.

Sus palabras no han tenido desperdicio y su llamado a fortalecer la democracia con el dialogo franco entre gobernantes y gobernados deja abiertas las puertas para la concertación que requiere la nación dominicana para instaurar un clima de armonía que facilite el desarrollo con bienestar.

El autor es catedrático universitario y dirigente del PTD.