Bob Woodward ofrece disculpas por no revelar información antes

Por miércoles 16 de noviembre, 2005

Washington, 16 nov (EFE).- Bob Woodward, director adjunto del diario "The Washington Post", ofreció hoy disculpas por haber esperado dos años para revelar que un funcionario del gobierno de George W. Bush le reveló la identidad de una espía de la CIA.

Según el diario, Woodward explicó al director ejecutivo Leonard Downie, que retuvo la información porque le preocupaba la posibilidad de recibir una orden judicial de comparecer ante el investigador especial Patrick J. Fitzgerald.

"Ofrecí mis disculpas porque debía haberle informado de esto mucho antes", dijo Woodward, en una entrevista con un reportero de su diario.

"Le expliqué en detalle que estaba tratando de proteger mis fuentes. Esa es la tarea número uno en un caso como este", señaló.

Downie manifestó en la misma entrevista que Woodward había cometido un error.

El caso inició en julio de 2003 cuando apareció publicado en la prensa el nombre de la espía de la CIA Valerie Plame en lo que al parecer fue una represalia gubernamental y ha provocado ya el enjuiciamiento de un alto funcionario de la Casa Blanca.

Esa represalia habría estado dirigida contra el diplomático Joseph Wilson, esposo de Plame, quien había criticado las afirmaciones del Gobierno sobre la existencia de arsenales en Irak.

"The Washington Post" informó de que Woodward, quien fue uno de los dos reporteros que reveló el escándalo de Watergate que concluyó con la renuncia del presidente Richard Nixon en 1974, testificó el lunes sobre la conversación que sostuvo con un funcionario sobre el nombre de la espía en junio de 2003.

Esa conversación, según dijo, ocurrió un mes antes de revelarse el nombre de la espía, un acto penado por la ley de EEUU.

Pero Woodward esperó hasta el mes pasado para informar a las autoridades del diario acerca de esas conversaciones, dijo "The Washington Post".

La revelación agrega un elemento más al caso que parecía resuelto después de que se presentaron cargos formales sobre Lewis Libby, ex jefe de gabinete del vicepresidente Dick Cheney.

Libby fue acusado de perjurio, obstrucción de la justicia y de formular declaraciones falsas a los investigadores federales.

Según los fiscales, esas declaraciones falsas tuvieron relación con conversaciones que mantuvo con periodistas acerca de la espía de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

Pero el diario no reveló la identidad del funcionario con el que conversó Woodward, citando un acuerdo que permitía al periodista testificar sobre el caso, pero no discutirlo públicamente.

Downie señaló que Woodward debió haber informado sobre sus conversaciones a las autoridades del diario.

"Me preocupa que la gente tenga ahora una impresión equivocada del valor de Bob (Woodward) para el diario debido a este caso en el que nos debió haber informado antes", dijo.

En su comparecencia, que duró más de dos horas, Woodward dijo a Fitzgerald que Plame trabajaba como analista de la CIA en temas de armas de destrucción y que no creyó que la información fuese clasificada o delicada. EFE