Bolaños:”Beta” varía trayectoria y podría afectar tangencialmente

Por viernes 28 de octubre, 2005

Managua,(EFE).- La trayectoria de la tormenta tropical "Beta", que amenaza con convertirse en huracán, varió hacia el noreste y podría afectar "tangencialmente" Nicaragua, anunció hoy el presidente de esta nación, Enrique Bolaños.

El mandatario dijo que el último informe que le ha brindado el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) indica que "Beta" está cambiando su trayectoria por algunos fenómenos climatológicos y que espera que esa tendencia continúe.

"Hay algunos fenómenos (en el clima) que lo está haciendo girar hacia el noreste y quizás mañana (sábado) vamos a estar diciendo que va a tocar tangencialmente la última parte de Puerto Cabezas hacia Cabo Gracias a Dios", dijo el gobernante.

Indicó que de continuar la ruta actual las zonas que podrían ser más afectadas de hecho por "Beta" serán Cabo Gracias a Dios, Waspán (frontera con Honduras) y Puerto Cabezas, capital del Caribe Norte de Nicaragua.

En principio se había dicho que iba a impactar a 60 kilómetros al sur de Puerto Cabezas e iba a cruzar el país hasta Chinandega (en el litoral Pacífico).

Sin embargo, el último informe de Ineter señala que de seguir su actual ruta el fenómeno podría golpear 30 kilómetros al norte de Puerto Cabezas, es decir 90 kilómetros al norte de su blanco inicial.

"Esperamos que no nos dé duro y hay que pedirle a Dios que pase haciendo el menor daño posible. Nos toca ser prevenidos, porque la mejor manera de salvar vidas es estar alertas y prevenir", dijo Bolaños.

Informó de que ha enviado alimentación para diez días a unas 4.000 personas que están siendo evacuadas desde Puerto Cabezas al sector de Las Minas, 450 kilómetros al noreste de Managua.

El país entero está en "alerta amarilla" desde el jueves debido a la tormenta y en la posible zona de impacto se encuentran ya equipos del Ejército especializados en salvamento y rescate y una misión encargada de preparar albergues para entre 12.000 y 18.000 personas. EFE