Brasil considera que reunión de jefes de Estado puede salvar Doha

Por domingo 11 de diciembre, 2005

Río de Janeiro, 11 dic (EFE).- Brasil no espera avances en la cumbre de la Organización Mundial de Comercio (OMC), que comenzará el martes en Hong Kong, pero cree que una reunión de presidentes de países ricos y en desarrollo puede salvar la Ronda de Doha. "Ciertamente Hong Kong no será un éxito. Hay, más que un reconocimiento, una certeza de que en Hong Kong no haremos el trabajo que esperábamos. Las dificultades son grandes", afirmó el ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, en una entrevista publicada hoy por el diario "O Globo".

El canciller, que viajó el pasado viernes a Hong Kong, considera que, si hay voluntad política, las negociaciones pueden ser salvadas en la cumbre de jefes de Estado de los países del G-7 (los más industrializados) y del G-20 (productores agrícolas en desarrollo) que impulsa el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.

"Es posible que cumplamos el plazo de concluir las negociaciones de la ronda de Doha en 2006, si logramos ese impulso político", afirmó.

La reunión está propuesta para enero próximo en Davos (Suiza) a donde varios jefes de Estados viajarán para asistir al Foro Económico Mundial, en el que estarán presentes los países desarrollados y miembros del G-20.

Amorim considera que si se logra el encuentro entre presidentes del G-7 y G-20, podrían alcanzar un acuerdo de la Ronda de Doha entre marzo o abril próximos.

El ministro piensa que se deben concentrar esfuerzos en las negociaciones de la OMC para que no fracasen, "en caso contrario, tendremos que esperar otros 20 años para una nueva ronda".

La reunión de jefes de Estado fue propuesta por Lula en las conversaciones telefónicas que tuvo la semana pasada con el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y con el primer ministro británico, Tony Blair, y ambos consideraron positiva la idea.

Brasil, junto a India, China y Sudáfrica, es uno de los líderes del G-20, el grupo de países en desarrollo que lucha por la eliminación de los subsidios a la agricultura en las naciones desarrolladas.

Amorim reconoció que una de las mayores dificultades en las negociaciones de la OMC es precisamente la eliminación de los subsidios agrícolas.

El canciller brasileño considera que algún día los subsidios a la agricultura se acabarán, y piensa que Europa debe ponerle una fecha a esa eliminación sin esperar la decisión de otros países desarrollados.

El ministro dice que la reunión de Hong Kong no avanzará debido a que la Unión Europea no tiene más capacidad de movimiento.

"Es un hecho real. El mundo entero lo dice, incluso muchos europeos", afirmó al ser interrogado sobre si la Unión Europea es el mayor obstáculo a un acuerdo en Hong Kong.

Agregó, que Brasil se opondrá a acuerdos en otras áreas mientras no exista un avance en el área agrícola.

"Ya dijimos que flexibilizaremos en algunos sectores, en la industria y los servicios. Es claro que tenemos un margen para continuar negociando, pero es necesario una oferta importante en acceso a mercados. La locomotora es la agricultura y el motor de arranque en este momento es el acceso a mercados. Sin eso no hay nada", afirmó Amorim.