Breve historia de las campañas sucias del PLD

Por Carlos Luis Baron domingo 26 de febrero, 2012

La cúpula del PLD y el comando de campaña de Danilo Medina están con el agua al cuello por los constantes “jaqueos” de sus servidores informáticos, los depósitos encuentas bancarias dentro y fuera del país, los informes de organismos internacionales que hablan de la corrupción descontrolada en el presente gobierno, los reportajes periodísticos difundidos en algunos programas de la televisión nacional que cada semana nos traen un nuevo escándalo ocurrido en la administración pública, las filtraciones de los cables “wikileas” que revelanla labor de “soplones” de ciertos dirigentes del PLD y las noticias que se difunden en canales de la televisión estadounidense que hablan de la cancelación de visas a funcionarios civiles, militares y policiales del gobierno dominicano.

Todas esas revelaciones tienen perturbados a los altos dirigentes del PLD que no tienen manera alguna de responderlas. Al carecer de argumentos para encarar tantas denuncias de corrupción difundidas dentro y fuera de República Dominicana, el alto mando del PLD las califica de “campaña sucia”, inventada y promovida por el Comando Nacional de Campaña del PRD y su candidato presidencial Hipólito Mejía.

Sin embargo, revisando las campañas electorales del país, desde 1982 hasta el presente, nos encontramos con que el Comité Político del PLD siempre ha estado orquestando verdaderas campañas sucias, que son aquellas donde se “inventan” situaciones,errores y defectos del contrario para estafar a la población electoral. Veamos:

Estando Juan Bosch aún en sus cabales, el PLD publicó el 4 de noviembre de 1981 su famoso “Álbum de la Corrupción”, una edición especial en formato tabloide de 8 páginas y 100 mil copias del periódico “Vanguardia del Pueblo” que circuló con mucho ruido por todo el país. Los “canillistas” del PLD, con sus boinas moradas terciadas en la cabeza y portando banderas triangulares con una estrella amarilla, pregonaban con orgullo la publicación carente de sustentación documental.

En aquella publicación infamatoria, hija del odio irracional que Bosch le inoculó a sus seguidores contra el PRD, se mencionan diez dirigentes o funcionarios del gobierno de Don Antonio Guzmán que supuestamente se habían enriquecidos durante el ejercicio de sus funciones públicas. El Vicepresidente Jacobo Majluta y su hermano Fraddy, Vicente Sánchez Baret y su hermano Lorenzo, Frank Desueza Fleury, Hipólito Mejía, Aridio García De León, Henrry Blanco, Gustavo Sánchez Díaz y “otros turpenes” aparecían en el álbum, donde abundaban las fotografías de residencias y las copias de cheques para “sustentar” las denuncias.

Llama la atención que algunos de esos “turpenes” fueron luego aceptados y aliados del PLD, un partido que en tiempos de Bosch tenía la virtud de “purificar los espíritus”y convertir a sus miembros en hombres nuevos, servidores de su pueblo.

En la campaña electoral de 1986, cuando el PLD crecía a costa del desgaste político del gobierno de Salvador Jorge Blanco, Boschy su gente le llamaban “Gatobo” a Jacobo Majluta, candidato presidencial delPRD. Y los fanáticos peledeístas, ofuscados por la prédica del maestro, no desperdiciaban la menor oportunidad de soltarles gatos a las marchas y caravanas encabezadas por “Gatobo Majluta”.

Debido aque salió muy debilitado del gobierno, el PRD no se percibía como una opción de poder para las elecciones de 1990. Ciertamente, el PRD quedó relegado a un tercer lugar. El PLD cesó por un tiempo sus ataques contra el PRD y concentró sus cañones contra Balaguer y el PRSC que muy pronto desataron otra campaña sucia contra Juan Bosch y su partido que se perfilaban ganadores de las elecciones. La propaganda oficialista de la época presentaba a Bosch como un desquiciado, un loco, sin juicio, ateo, comunista, peligroso; sus declaraciones públicas eran editadas, recortadas o manipuladas para hacerle daño a la figura de Juan Bosch, un hombre honesto y patriota. En realidad, los balagueristas,expertos en campañas sucias desde los tiempos de Trujillo, le enseñaron nuevas artes venenosas a la cúpula del PLD que salió derrotada por el fraude electoral realizado por el viejo zorro de la política dominicana.

Entonces arribamos a las campañas electorales de 1994 y 1994. En ambas contiendas el blanco preferido de la campaña sucia, orquestada por los ‘pele-balagueristas’, fuela figura del prócer de la República, José Francisco Peña Gómez. Al líder negro de las masas blancas le llamaron brujo, satánico, narcotraficante, haitiano,aliado de líderes internacionales corruptos, entre ellos, Felipe González, deEspaña, condecorado recientemente por Leonel Fernández. En la historia política dominicana jamás se había conocido otra campaña más sucia y aberrante como la entonada por el PLD y el PRSC contra el líder que más aportes hizo a la construcción de la democracia dominicana.

En la campaña del año 2000 el PLD no pudo revivir su denuncia contra Hipólito Mejía, la aparecida en el “Álbum de la Corrupción”, según la cual, el ex Secretario de Agricultura habría hecho compras de fertilizantes “de forma irregular” por 10millones de dólares, pero sin aportar las pruebas condignas. No olvidemos que el tema de la corrupción administrativa fue abandonado para siempre por el PLD desde que finalizó su primer gobierno.

Carentes de moral para atacar la corrupción pública, la campaña sucia del PLD contra Hipólito Mejía en los últimos años ha estado enfocada en descalificar lo públicamente porque, según los antiguos moralistas de cartón, el candidato presidencial del PRD es un ñame, un come yerba, un burro, un desenfrenado, un reptil, un cocodrilo y otros epítetos denigrantes que revelan las interioridades de sus almas.

Ahora, todas las inmundicias que broten de los dos últimos gobiernos del PLD, los más podridos de la historia dominicana, será culpa de la oposición, porque alguien debe cargar con sus prácticas corruptas y con el despilfarro alegre e irresponsables de los fondos públicos.

La cúpula del PLD y el equipo de campaña de Danilo Medina, gestores de auténticas campañas sucias, están en jaque permanente con los informes y las crónicas nacionales e internacionales que revelan la profunda descomposición moral de los gobiernos del PLD. Esos informes, reportajes y filtraciones no son “inventos” del PRD; son realidades que están ahí, a la vista de los que tenemos ojos para ver la ostentación de tantas riquezas en tan poco tiempo.