Bush comienza gira por Asia con discurso defensa guerra en Irak

Por lunes 14 de noviembre, 2005

Washington, 14 nov (EFE).- El presidente de EEUU, George W. Bush, comienza hoy a la defensiva una gira por Asia, con un discurso en el que rebatirá las acusaciones de que exageró las pruebas contra Irak para ir a la guerra contra ese país árabe en marzo del 2003. Bush, que visitará Japón, Corea del Sur, China y Mongolia, llega hoy a Alaska en una escala para repostar, durante la cual pronunciará un discurso sobre la guerra en Irak en la base aérea de Elmendorf.

El discurso forma parte de una campaña diseñada por la Casa Blanca para tratar de recuperar la credibilidad presidencial ante las críticas, que cada vez arrecian más, a la gestión de Bush.

La popularidad del mandatario se encuentra en el nivel más bajo de su mandato, en torno al 37 por ciento, debido a toda una gama de problemas que abarcan desde la guerra en Irak a la presentación de cargos contra un alto funcionario de la Casa Blanca, sin olvidar su respuesta a los recientes huracanes en el Golfo de México.

La mayoría de los estadounidenses, según las encuestas, pone ahora en duda la integridad del presidente y lo adecuado de su política exterior.

En las últimas semanas, la oposición demócrata ha subido de tono sus críticas a la gestión en Irak y acusa a Bush de haber confundido al Congreso y los ciudadanos sobre la existencia de armas de destrucción masiva en el país árabe para ir a la guerra.

Los demócratas presentaron hoy un plan de acción en Irak que prevé, según explicaron, que el gobierno iraquí comience a gobernar su propio país.

Washington "debe recordar al pueblo iraquí que las tropas de EEUU no estarán para siempre en Irak y que es su responsabilidad el crear el clima político sostenible vital para derrotar a los insurgentes, declaró el líder demócrata en el Senado, Harry Reid.

Como parte de la campaña para recuperar la iniciativa y su credibilidad, el pasado viernes Bush pronunció un discurso en defensa de la guerra en el que acusó a sus críticos de presentar "cargos falsos" contra él y de ser "irresponsables".

El gobernante quiere aprovechar su gira también para mostrarse como un líder decidido en política exterior, de manera que le permita recuperar su imagen en este campo.

La recepción que le espera será, probablemente, mejor que la obtenida durante su viaje la semana pasada a América Latina, cuando fracasó en obtener un acuerdo sobre el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA).

Japón, cuyo primer ministro, Junichiro Koizumi, mantiene una excelente relación personal con Bush, y Mongolia, una de las "nuevas democracias" que apoya EEUU, serán los países que acojan de manera más cálida al presidente. Respectivamente son la primera y la última etapa de la gira.

Más circunspecta será la recepción en China y en Corea del Norte, las visitas de mayor sustancia.

En Corea, Bush participará en la cumbre anual del foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC), que tendrá como asuntos centrales, entre otros, el comercio y la gripe aviar.

Los 21 países participantes en la cumbre darán previsiblemente su visto bueno a un sistema de alertas e información compartida para hacer frente a posibles brotes de la enfermedad.

Asimismo, se mostrarán de acuerdo en cooperar para el éxito de las conversaciones de la Organización Mundial de Comercio (OMC) que deben concluir el año próximo.

En China, el presidente estadounidense abogará por el respeto a los derechos humanos y para que Pekín aumente las importaciones chinas de productos de EEUU y respete los derechos de propiedad intelectual.

Igualmente, presionará para que las autoridades chinas adecúen al mercado la paridad del yuan con respecto al dólar.

El déficit comercial de EEUU con China representa una cantidad récord de 146.318 millones de dólares en los nueves primeros meses de este año.

Bush examinará también en sus reuniones con el presidente chino, Hu Jintao, las conversaciones a seis bandas sobre Corea del Norte, cuya última ronda concluyó sin resultados la semana pasada en Pekín.

Esas conversaciones, en las que participan EEUU, China, Rusia, Japón y las dos Coreas, tienen como objetivo lograr que Pyongyang ponga fin a su programa militar, y saldrán a relucir también durante las paradas del presidente estadounidense en Kioto (Japón) y Busan (Corea del Sur).