Bush defiende su programa económico y crecimiento del país

Por lunes 5 de diciembre, 2005

Kennersville (EEUU), 5 dic (EFE).- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, defendió hoy las medidas económicas puestas en marcha por su gobierno, como los recortes fiscales, y dijo que se han traducido en más puestos de trabajo y mayor crecimiento.

En un discurso en Carolina del Norte, Bush desacreditó a los "pesimistas" de Washington que pronosticaron que las rebajas de impuestos no funcionarían.

"Cuando algunos en Washington dicen que los recortes fiscales no son necesarios, deberían de venir aquí a Carolina del Norte", dijo Bush tras poner el ejemplo de una familia de ese estado que puede ahorrar más de 2.000 dólares anuales tras la rebaja de impuestos.

El presidente mencionó datos recientes, como el crecimiento económico del tercer trimestre -que superó las previsiones al alcanzar el 4,3 por ciento- y la creación de 215.000 puestos de trabajo en noviembre, cuando el desempleo quedó en el 5 por ciento.

"Esta economía nuestra avanza", señaló ante un grupo de trabajadores de una fábrica de construcción de maquinaria.

El presidente estadounidense refuerza así el mensaje lanzado el viernes pasado, justo después de la publicación de los datos de empleo, cuando habló de un horizonte económico "brillante" y de que el país tiene motivos para el optimismo.

Pese a que el económico es uno de los pocos frentes que no está dando problemas a Bush, sus compatriotas parecen concederle poco mérito en la buena marcha de los acontecimientos.

Los últimos sondeos indican que sólo un 37 por ciento de los estadounidenses está satisfecho con las gestiones económicas de Bush, el porcentaje más bajo desde que llegó a la Presidencia.

Pero Bush parece dispuesto a convencer a los estadounidenses no sólo de que el panorama económico es mejor de lo que ellos creen, sino de que lo es gracias a sus aciertos y los de su gabinete.

"Gracias a los recortes fiscales, la contención en el gasto y las medidas que impulsan el crecimiento, esta economía está fuerte, los negocios están floreciendo y la gente de este país tiene trabajo", destacó.

Insistió también en que su gobierno cumplirá con su objetivo de reducir a la mitad el déficit presupuestario de aquí a 2009.

El presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, aguó la fiesta el viernes a Bush, al hablar de las "peligrosas consecuencias" del abultado déficit, sólo media hora después de que el gobernante se refiriese al brillante horizonte económico.

El déficit presupuestario alcanzó los 319.000 millones de dólares en el año fiscal 2005, que terminó el 30 de septiembre.

Bush respondió hoy a las preocupaciones de Greenspan diciendo que su programa de disciplina presupuestaria no tiene parangón "desde que Ronald Reagan ocupó la Casa Blanca".

El mandatario aprovechó también su discurso para pedir a las empresas que cumplan con sus contribuciones al sistema de pensiones, y resaltó que muchas no destinan suficiente dinero para cubrir las prestaciones de jubilación de sus empleados.

Abogó también por la reforma del sistema de pensiones y pidió al Congreso que actúe en esa dirección.

Hizo hincapié también en la necesidad de reducir la dependencia energética del extranjero y, para avanzar en ese frente, defendió las fuentes de energía alternativa, la exploración en Alaska y las inversiones en capacidad de refino.

"No hemos construido una refinería en EEUU desde los años 70", dijo Bush.

El presidente no es el único que ha pasado a la ofensiva, ya que está previsto que tanto el secretario del Tesoro, John Snow, como el de Comercio, Carlos Gutiérrez, pronuncien discursos sobre la economía esta semana. EFE