Bush está en peligro de tornarse en líder sin poder político

Por sábado 5 de noviembre, 2005

Washington, 5 nov (EFE).- El respaldo al presidente de EEUU, George W. Bush, ha dado un gran vuelco en el año transcurrido tras su triunfo electoral, lo que, según los expertos, pone en entredicho la posibilidad de que logre sus metas para este mandato.

Esta semana se cumplió un año desde que un 51 por ciento del voto nacional le dio la victoria sobre el senador demócrata John Kerry.

Un Bush ambicioso emergió de los comicios con la promesa de gastar ese "capital político" para lograr sus objetivos, centrados en política interna: privatizar parcialmente el sistema de pensiones, establecer un programa de trabajo temporal para inmigrantes y reformar el sistema tributario.

Nada de eso ha conseguido y, por el contrario, se han profundizado las riñas partidistas en el Congreso.

"Su agenda está actualmente muerta y enterrada a dos metros bajo la tierra", dijo a EFE Allan Lichtman, un historiador de la Presidencia de EEUU de la American University.

"Ni siquiera está intentando rescatar su agenda, simplemente está intentando sobrevivir", añadió Lichtman, quien considera que a Bush se le ha esfumado el "capital político".

Por ello, Bush corre el peligro de convertirse en un "lame duck" prematuro.

En EEUU se usa esa expresión, que se podría traducir como "pato rengo") para referirse al presidente que al final de su segundo mandato ya no controla la agenda política, pues todo Washington, incluyendo los miembros de su propio partido, está pensando en las comicios siguientes.

En ese período es ya incapaz de lograr que un Congreso envuelto en maniobras electorales le apruebe cualquier proyecto de ley que entrañe ni siquiera una pizca de polémica.

Pero para Bush ese momento podría haber llegado inusualmente temprano, pues se encuentra en un punto muy bajo en los sondeos.

El 60 por ciento de los ciudadanos le da un suspenso a su gestión como presidente, la mayor cifra hasta ahora, según una encuesta del diario "The Washington Post" y la cadena de televisión "ABC" divulgada esta semana.

Además, un 58 por ciento duda de su honestidad. Por eso, Bush corre el peligro de verse abocado al sino del "pato renco" cuando aún le faltan tres años para completar su segundo mandato, según algunos analistas.

"Se pueden oír los graznidos desde la Avenida Pensilvania", donde se encuentra la Casa Blanca, dijo a EFE Larry Sabato, un politólogo de la Universidad de Virginia.

El motivo principal de su caída en desgracia se debe en parte al aumento diario del número de ataúdes estadounidenses que vuelven de Irak, donde los soldados muertos superaron los 2.000 la semana pasada.

En lugar de reducir las tropas en Irak, el Pentágono anunció el martes que "seguramente" tendrá que aumentar a finales de año el número actual de 158.000 soldados, que es un contingente mayor que los efectivos que participaron en la invasión inicial de ese país, en marzo de 2003.

A los problemas en política exterior se añade una larga lista de fiascos internos este año, incluyendo la respuesta deficiente al huracán "Katrina" y el enjuiciamiento del líder republicano de la Cámara de Representantes, Tom DeLay, por uso ilícito de fondos electorales.

La semana pasada fue especialmente negra para Bush, quien tuvo que retirar a su candidata al Tribunal Supremo, Harriet Miers, tras ser rechazada por los conservadores, y luego vino la acusación formal contra Lewis Libby, el ex lugarteniente del vicepresidente, Dick Cheney, en el caso relacionado con la filtración del nombre de una espía de la CIA.

El nubarrón lo siguió hasta Mar del Plata (Argentina), donde participó en la IV Cumbre de las Américas, pero fue recibido con gritos de "Fuera Bush" durante manifestaciones multitudinarias.

Para Lichtman, la única forma de que Bush salve su segundo mandato es lograr un triunfo en política exterior que le devuelva el prestigio político perdido, como consiguió Ronald Reagan con el fin de la Guerra Fría.

Pero el experto reconoce que no sabe ni dónde, ni cómo podría Bush alcanzar una victoria así.