Bush mantendrá a Rumsfeld en Pentágono y respalda a Delay

Por miércoles 14 de diciembre, 2005

Washington, 14 dic (EFE).- El presidente de EEUU, George W. Bush, dijo hoy que no sustituirá al secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, y que cree que el legislador republicano Tom Delay, acusado de violar las leyes electorales de Texas, es inocente.

La renuncia de Rumsfeld había sido pedida por representantes demócratas que le responsabilizan de fallos garrafales en la operación bélica en Irak.

En los últimos días han vuelto a circular rumores sobre su posible retirada del Pentágono.

Bush declaró hoy en una entrevista con la cadena de televisión estadounidense Fox, que el jefe del Pentágono "ha hecho un extraordinario trabajo" y que no tiene planes para reemplazarlo.

"No tengo intenciones de cambiarlo", precisó, tras reiterar que está satisfecho con el trabajo que realiza Rumsfeld.

Asimismo, el mandatario afirmó que Delay, el ex líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes, es inocente de supuesto lavado de dinero.

Bush confía en que el legislador recuperará el liderazgo del que fue separado en noviembre pasado al iniciarse una investigación en su contra sobre delitos electorales vinculados con el lavado de dinero de contribuciones para la campaña electoral de los republicanos.

En el pasado reciente, las alabanzas de Bush a algunos funcionarios de su administración han precedido a la renuncia de ellos, como es el caso del ex director de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) Michael Brown.

Brown se retiró del cargo en medio de críticas a su trabajo después que su labor fuera encomiada por Bush durante una visita que hizo en septiembre pasado a la zona del golfo de México devastada por el huracán "Katrina" el 29 de agosto último.

En la entrevista con Fox, el presidente también declaró que el vicepresidente estadounidense, Dick Cheney, sigue siendo un "muy cercano asesor" y un buen amigo.

El jefe de gabinete de Cheney, Lewis "Scooter" Libby, renunció a su cargo tras ser acusado de perjurio, obstrucción de la justicia y mentir a la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) en las pesquisas para determinar la fuente que filtró el nombre de Valerie Plame, una agente encubierta de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

Bush también ha reiterado su confianza a Karl Rove, el subjefe de gabinete de la Casa Blanca y su asesor político.

El fiscal independiente que investiga el "caso Plame" todavía investiga la supuesta participación de Rove. EFE