Bush obliga empleados tomar clases de ética y manejo inteligencia

Por sábado 5 de noviembre, 2005

Washington, 5 nov (EFE).- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ha ordenado que el personal de la Casa Blanca tome clases sobre ética y manejo de datos de inteligencia, informó hoy el diario "The Washington Post". Bush ordenó esas clases después de que la semana pasada fuera procesado Lewis "Scooter" Libby, el brazo derecho del vicepresidente, Richard Cheney, en un caso relacionado con la filtración del nombre de una espía de la CIA cuyo esposo había criticado duramente la guerra contra Irak.

Libby, también asesor de Bush, está acusado de perjurio, obstrucción a la justicia y mentir bajo juramento y, de ser declarado culpable, podría ser condenado a hasta 30 años de cárcel.

Según el diario, Bush envió un memorándum a su personal el viernes en el que dijo esperar que sus empleados cumplan "al pie de la letra" las normas de ética.

Con ese fin, la oficina legal de la Casa Blanca realizará la próxima semana "una serie de presentaciones y charlas sobre ética, incluyendo los reglamentos sobre el debido manejo de información secreta", indicó el documento obtenido por "The Washington Post".

El diario señaló que Bush tomó la decisión sobre las clases obligatorias durante varias reuniones privadas que mantuvo el fin de semana pasado con su jefe de personal, Andrew Card, y su consejera legal Harriet Miers.

De hecho, la oficina de Miers se encargará de los talleres y presentaciones sobre las normas de ética, añadió el diario.

Se trata de la primera medida que tomará Bush en las próximas semanas como respuesta al escándalo surgido por la filtración del nombre de la espía Valerie Plame que, a su vez, condujo a la presentación formal de cargos contra Libby.

Libby renunció a su cargo tras ser procesado y el jueves pasado se declaró no culpable de haber mentido a los investigadores sobre las conversaciones que mantuvo sobre la espía con varios periodistas.

La investigación, que duró casi dos años, también tiene aún en la mira a Karl Rove, el principal asesor político de Bush.