Bush presionará a Abás sobre terrorismo en reunión en Casa Blanca

Por miércoles 19 de octubre, 2005

Washington, 19 oct (EFE).- En su primera reunión desde la retirada israelí de Gaza, el presidente de EEUU, George W. Bush, recibe mañana, jueves, en la Casa Blanca al presidente palestino, Mahmud Abás, al que pedirá que haga más contra la violencia.

A diferencia de su predecesor, Yaser Arafat, al que Bush nunca recibió, Abás llega hoy a Washington con todas las puertas abiertas: esta noche cenará con la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, y mañana, además de verse con Bush, se reunirá con el vicepresidente, Dick Cheney, y se entrevistará con congresistas en el Capitolio.

La visita se produce en unos momentos en los que una serie de ataques palestinos contra Israel y las represalias de este país han frenado la cooperación entre ambas partes y ponen en peligro las esperanzas despertadas tras la retirada israelí de Gaza el mes pasado.

Según el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, Bush planea abordar con Abás cómo "apoyar al liderazgo palestino a medida que los palestinos avanzan para celebrar elecciones".

Así, el presidente de EEUU pedirá a Abás informes sobre progresos en áreas como la reforma de las fuerzas de seguridad o la reestructuración de la economía.

Pero también sobre todo le demandará "esfuerzos para imponer la ley y el orden y el buen gobierno en Gaza", explicó el portavoz.

"El liderazgo palestino puede hacer más por acabar con la violencia y desmantelar las organizaciones terroristas", agregó.

"Para que surja un Estado democrático hay que garantizar el respeto a la ley y que las organizaciones terroristas se desmantelan", dijo McClellan.

En concreto, una de las cosas que Bush quiere reclamar a Abás es que exija a los candidatos a las elecciones del próximo enero -incluidos los del grupo radical HAMAS- que renuncien a la violencia para ser aceptados en las listas.

Abás ha denunciado la violencia terrorista y ha instado a esos grupos a participar en el proceso político de manera pacífica, pero hasta el momento no ha tomado medidas más duras.

Por el contrario, el presidente palestino es partidario más bien de evitar la confrontación directa con HAMAS e incorporarlo al proceso político, una posición que planteará a su vez en Washington.

El presidente palestino reclamará asimismo que EEUU incremente también la presión sobre Israel para que detenga la expansión de los asentamientos y la construcción del muro de separación en Cisjordania.

Abás, en su segunda visita a Washington este año, pedirá también que se ponga fin a la disputa sobre los cruces fronterizos en Gaza y que se abran los puertos y aeropuertos, así como un paso seguro por tierra hacia Cisjordania.

Uno de los grandes temores palestinos acerca de la retirada israelí de Gaza es que el plan del primer ministro israelí, Ariel Sharón, sea ceder al control palestino sólo esa franja, con uno de los niveles de pobreza y superpoblación mayores de la Tierra, mientras se asegura más zonas de Cisjordania.

La cuestión financiera ocupa también un lugar en la "lista de la compra" del presidente palestino. Bush ha prometido 350 millones de dólares en ayuda para la reconstrucción de los territorios, de la cual el Congreso sólo ha aprobado 200 millones y con restricciones.

Pero no hay señales de que la Administración estadounidense esté dispuesta a hacer muchas concesiones.

Este fin de semana, militantes palestinos mataron a tres israelíes en dos tiroteos distintos en Cisjordania, en los ataques más sangrientos desde la retirada de Gaza.

Rice llamó por teléfono a Abás, al que reclamó medidas contra los terroristas, y al Gobierno israelí, al que pidió que no reaccionara de manera excesiva.

Desde la retirada de Gaza, militantes palestinos han disparado cohetes hacia Israel y las tropas de este país han respondido con ataques aéreos contra supuestos campamentos terroristas