Bush propone a su asesor económico para suceder a Greenspan

Por lunes 24 de octubre, 2005

Washington, 24 oct (EFE).- El presidente de EEUU, George W. Bush, propuso hoy a su principal asesor económico, Ben Bernanke, como nuevo presidente de la Reserva Federal, lo que pondrá fin a más de 18 años de Alan Greenspan como director de la política monetaria del país. Bernanke "se ha ganado la reputación de tener rigor intelectual e integridad, tiene el respeto profundo de la comunidad financiera y será un presidente excelente de la Reserva Federal", afirmó Bush en una ceremonia en la Casa Blanca en la que estuvo flanqueado por el propio Bernanke y Greenspan.

Bush no quiso sorprender a los mercados y nombró al favorito en las cábalas, un hombre con sólidas credenciales académicas que a pesar de ser republicano es visto como independiente en sus juicios económicos.

Wall Street premió al presidente por sacarle de la incertidumbre y confirmar sus expectativas con una subida general en los índices.

Bernanke, de 51 años, deberá ser confirmado por el Senado antes de asumir el volante del banco central de EEUU, pero a tenor de las primeras reacciones no parece que tendrá muchos problemas.

El senador demócrata Charles Schumer, uno de los miembros del Comité Bancario de esa cámara, enfatizó en un comunicado que el puesto requiere "a una persona cuidadosa y no movida por ideología que entienda que la misión principal de la Reserva Federal es combatir la inflación".

"Ben Bernanke parece ajustarse a esos parámetros", añadió el demócrata. La pregunta es si adoptará "el modelo Greenspan de flexibilidad en política monetaria que ha servido a nuestra economía tan bien", dijo Schumer.

Bernanke respondió al senador en su intervención en la Casa Blanca, al señalar hoy que su prioridad si es confirmado será "mantener la continuidad con la política" de su antecesor.

"Haré todo lo que esté a mi alcance para ayudar a garantizar la continuación de la prosperidad y la estabilidad de la economía estadounidense", afirmó Bernanke, quien ha estudiado y enseñado en algunas de las mejores universidades del país.

El mensaje de continuidad ha agradado a los analistas, pues Greenspan se ha ganado la reputación de ser un rey Midas de la política monetaria por su buen tino para dirigir la economía estadounidense.

Bush calificó a este judío de Nueva York de 79 años como una "leyenda", en su intervención, pero recalcó que Bernanke está a la altura del desafío de sucederle.

El presidente alabó a Bernanke como uno de los economistas más citados en el mundo y dijo que es "el hombre correcto para acrecentar el historial establecido por Greenspan".

Greenspan no intervino en la ceremonia, pero emitió un comunicado en el que recalcó que Bernanke "llega con unas credenciales académicas soberbias y un entendimiento notable de la forma en que funciona la economía".

Ambos se conocen bien. Desde 2002 se sentaron juntos en el Comité del Mercado Abierto, el órgano que determina la política monetaria en EEUU, un puesto para el que Bush propuso a Bernanke.

Este año el presidente le llamó más cerca de sí, al ofrecerle la presidencia del Comité de Asesores Económicos de la Casa Blanca, un nombramiento que los mercados entendieron como una señal de que Bush le consideraba como un posible candidato para reemplazar a Greenspan.

Su más estrecho competidor parece haber sido Martin Feldstein, de 65 años, quien presidió el Consejo de Asesores Económicos del ídolo de Bush: el presidente Ronald Reagan (1981-1989).

No obstante, Feldstein cometió el pecado de quejarse del aumento del déficit público en aquella época y de negar que los recortes tributarios terminen elevando la recaudación al estimular el crecimiento económico, como argumentaba la Casa Blanca de entonces y argumenta la Casa Blanca de ahora.

Bernanke, por el contrario, ha afirmado que la decisión final sobre deuda y déficit debe ser realizada por el presidente y el Congreso.

También está a favor de que la Reserva Federal establezca metas formales de inflación, como hace el Banco Central Europeo, una propuesta a la que se opone Greenspan.

Pero es improbable que Bernanke quiera hacer grandes cambios de estrategia monetaria, por lo menos al principio