Cambiemos el rumbo a la UASD

Por Carlos Luis Baron lunes 16 de julio, 2012

A medida en que pasa el tiempo vemos como la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), la más antigua de América, se queda postrada ante la sombra de los conflictos y queda neutralizada ante el avance del conocimiento en un mundo tan volátil como el presente.

En tiempos lejanos los conflictos eran producidos por la paralización de la docencia que generaban las guerras civiles y militares de la época, luego le precedió la lucha de carácter socio político del régimen de Balaguer, que embargaba y oprimía a las clases que perseguían nuevos aires de libertad. Más reciente, y luego de la superación de esos tipos de batallas en la que nuestra universidad era el epicentro, han cambiado las causas de los conflictos.

En virtud de la reciente historia vemos que las trifulcas que acarreamos son producto del debate del presupuesto de la UASD y de las medidas arbitrarias para obtener recursos provenientes de los estudiantes y no del debate de la ciencia como debería ser.

Esta causa ya no debería ser el dolor de cabeza de la juventud progresista de nuestro país y de una sociedad con necesidad de avanzar y romper las barreras de las desigualdades sociales.

La UASD es el centro de educación superior que más profesionales aporta al país, y por ello debemos predicar con el ejemplo. Las autoridades de esta academia deben predicar con el ejemplo creando la base moral y científica en el accionar, dejando de lado las medidas drásticas e inusuales para perseguir fines oscuros muy evidentes. Es el tiempo de accionar como profesionales que promuevan la verdadera gestión de transparencia, modernidad, democracia y respeto para poder ser asimilado por la sociedad.

Basta ya de drasticidad, de echar la carga a los más desposeídos, a la clase estudiantil, que es la crema de la voluntad de miles de jóvenes que sueñan con lograr sus anhelos y formación para alcanzar una vida llena de dignidad. La juventud sigue siendo la causa de la existencia de la universidad.

¿Hasta cuándo será? Pues pienso que el momento ha llegado ya por que poseemos el espacio y el tiempo para cambiar, para ser el modelo de la sociedad y no la carga, no la pesadilla, no el murmullo negativo. Debemos ser el ejemplo y la dirección de prosperidad. Cambiemos el rumbo a la UASD.

Cambiamos el rumbo primero siendo responsables, rindiendo cuenta, siendo transparentes, garantizando una educación pública y de calidad, haciendo una UASD más participativa, e integrando a la sociedad civil, al gobierno, a la clase política, eclesiástica y todos los sectores del país.

Debemos comenzar ahora, por dentro. Es urgente, cambiemos el rumbo de UASD.