Caracas vuelve a elogiar a Uribe por admitir reunión para complot

Por lunes 19 de diciembre, 2005

Caracas, 19 dic (EFE).- El Gobierno de Venezuela volvió hoy a elogiar al presidente de Colombia, Alvaro Uribe, por admitir que militares de ambos países se reunieron en una oficina pública en Bogotá para conspirar contra su colega venezolano, Hugo Chávez.

La investigación y reconocimiento de esa reunión es "un acto que honra al presidente Uribe", dijo a los periodistas el vicepresidente de Venezuela, José Vicente Rangel.

Un día antes, Chávez subrayó el "coraje" de Uribe al admitir el sábado pasado, en la ciudad colombiana de Santa Marta y ante él, la realización de esa reunión, en la que el presidente venezolano denunció que también participó "un oficial norteamericano".

Uribe fue desmentido con posterioridad por el jefe del servicio secreto (DAS) de su país, Andrés Peñate, quién aseguró que esa reunión fue con fines académicos y no para planear un complot contra Chávez.

Al respecto, Uribe se preguntó hoy, en una entrevista con una radio de su país, si "acaso vamos a decir que estábamos en una reunión académica con unos militares golpistas".

"¡La única manera es decir la verdad!", añadió al regañar públicamente al jefe del servicio secreto de su país.

Rangel aclaró que no tenía información sobre posibles sanciones del Gobierno colombiano a los funcionarios colombianos y a los militares venezolanos disidentes involucrados en el asunto.

Sobre Peñate, Rangel dijo que "habla de una simple reunión académica; es decir, ahora eufemísticamente la conspiración toma atributo de reuniones académicas".

"Si no fuera por la gravedad del tema, aparecería como una frivolidad" lo dicho por Peñate, sostuvo, y remarcó que "nosotros estamos perfectamente claros, por las informaciones que teníamos, que se trataba de una reunión subversiva en contra de los intereses de Venezuela".

"Por eso, el presidente Uribe le dio tanta importancia, la asumió y la investigó y este es un acto que lo honra", reiteró.

"A lo mejor, ahora para los círculos del Departamento de Estado (de EEUU), el presidente Uribe pasa a formar parte del eje del mal, también", añadió Rangel con ironía, en alusión a calificativos que en ese sentido se han usado en Washington contra Chávez.

También se felicitó de que Uribe, además, subrayara que su Gobierno "no acepta la intromisión de gobiernos extranjeros, así sea de los Estados Unidos", al rechazar unas declaraciones anteriores del embajador estadounidense en Colombia, William Wood.

Lo dicho por Uribe en torno a la reunión "lo honra, como lo honra también la respuesta a la impertinencia del embajador norteamericano en Bogotá", subrayó Rangel.

Rangel reafirmó que en la reunión "golpista y conspirativa" estuvo "relacionado" el empresario venezolano Pedro Carmona, quien se exilió en Colombia tras fugarse de su domicilio donde cumplía una orden de arresto por haberse autoproclamarse sucesor de Chávez tras el golpe de Estado que lo derrocó durante dos días en abril de 2002.

"Pedro Carmona está relacionado no sólo con esta reunión sino con otros episodios en Bogotá anteriores a esta reunión", dijo Rangel sin dar más detalles. EFE