Cardenal afirma relaciones Iglesia-Estado están en “estatu quo”

Por jueves 8 de septiembre, 2005

La Habana, (EFE).- El cardenal cubano, Jaime Ortega, dijo que las relaciones Iglesia católica-Estado están en "un statu quo, pero sin que haya ningún problema", pese a su rechazo a unas declaraciones del embajador de la isla ante la Santa Sede.

El también arzobispo de La Habana dijo una misa en la iglesia del Santuario de la Virgen de Regla, en La Habana, por la festividad de la Patrona de Cuba, la Caridad del Cobre, que se celebra hoy en la isla con oficios religiosos y procesiones públicas.

En declaraciones a la prensa al finalizar la misa, el cardenal Ortega manifestó que las relaciones Iglesia-Estado "están en un estado como han sido nuestras relaciones, en una especie de statu quo, pero sin que haya ningún problema".

Señaló que tras la histórica visita que hizo a la isla el fallecido papa Juan Pablo II en 1998, "he notado que se mantienen las relaciones, que ha habido un cambio grande respecto, por ejemplo, a las autorizaciones de procesiones".

Para estas celebraciones de hoy de la Patrona de Cuba, se autorizaron 60 procesiones en distintas diócesis de la isla, aunque se le negó el permiso a siete, al argumentar que "no eran convenientes", "no había tradición" o "ya se había autorizado una procesión en el mismo municipio".

"Hoy hay muchísimas (procesiones) en Cuba y es bueno porque tiene un gran significado en la religiosidad del pueblo", señaló el cardenal.

También se refirió a su reciente rechazo a declaraciones del embajador cubano ante la Santa Sede, Raúl Roa, respecto a la jerarquía católica cubana, a las que consideró "excesivas, no adecuadas" y de estilo "hiriente y nada conciliador".

El embajador cubano dijo recientemente a la agencia italiana ASCA, en una entrevista por los 70 años de relaciones entre Cuba y el Vaticano, que la Santa Sede "tiene una visión más amplia de la historia que la Iglesia católica en Cuba".

"Cuando digo Iglesia católica en Cuba, me refiero sobre todo a la jerarquía, porque debe hacerse una distinción. En general, los sacerdotes están cercanos al pueblo, en cambio algunos obispos están más bien cercanos al pueblo de Miami, a los cubanos emigrados", apuntó el diplomático.

Pero monseñor Ortega dijo que "no tiene la intención de que se retracte, sino de aclarar que ha sido un poco violento de parte de un embajador" porque "cuando alguien tiene un cargo oficial, sus palabras debe cuidarlas un poco".

Subrayó que "todo lo que la Iglesia hace en Cuba está en comunión con la Iglesia de Roma y con el sentir de la Santa Sede" y que "nunca se puede separar la Santa Sede de la Iglesia de un país. La iglesia es una sola, es universal".

Opinó que "no se puede decir que los obispos de Cuba hemos obrado contrariamente al estilo de la Santa Sede, porque entonces seríamos casi como una iglesia que se desprende de Roma".EFE