Cardenal Husar pide Papa un sínodo participen iglesias ortodoxas

Por lunes 10 de octubre, 2005

Ciudad del Vaticano, 10 oct (EFE) – El cardenal Lubomyr Husar, arzobispo mayor de los católicos ucranianos de rito bizantino ("uniatas"), sacudió hoy el Sínodo de Obispos al proponer al Papa que convoque un sínodo ecuménico en el que participen las iglesias ortodoxas.

Husar -cabeza visibles de los 5,5 millones de ucranianos greco católicos, los llamados "uniatas" de manera despectiva por los ortodoxos por haberse mantenido en comunión con Roma tras el cisma de 1054 que separó a Oriente y Occidente- se preguntó cómo es posible que los católicos y ortodoxos no puedan concelebrar juntos teniendo la misma fe en la Eucaristía, en el sacerdocio y en la sucesión apostólica.

"Si la Eucaristía es la cumbre de la vida y de la misión de la Iglesia, ¿por qué no podemos celebrarla juntos?. ¿hay algo más alto que lo impida?", dijo Husar, uno de los cardenales más prestigiosos.

El jefe de los "uniatas" concluyó pidiendo al Papa que convoque un "sínodo ecuménico", en toda la extensión de la palabra, en el que puedan participar los católicos de rito latino y oriental y las iglesias ortodoxas.

Los portavoces del Sínodo fueron los que informaron de las palabras de Husar, palabras que no aparecen en el texto facilitado por el Vaticano, en el que se asegura que el cardenal sólo pidió que el próximo Sínodo "sea dedicado a las iglesias orientales".

Además de Husar, en esta décima congregación general del Sínodo participaron 22 padres sinodales, entre ellos el obispo de Anger (Francia), Jean Louis Brugues, quien habló de la secularización, de la que dijo que es una tendencia histórica "dura y duradera" y que ha producido una mentalidad, el secularismo, "que rechaza cualquier forma de relación con Dios".

Brugues manifestó que en las comunidades cristianas existe también una autosecularización y denunció que se está llegando al punto de decir que "el Cielo no existe".

También intervino el arzobispo de Abuja (Nigeria), John Olorunfemi Onaiyekan, quien defendió el valor de echar mano a elementos de las culturas indígenas para anunciar el mensaje de Cristo.

En un discurso que fue aplaudido en varias ocasiones, el prelado subrayó que han surgido bellísimas celebraciones eucarísticas, que han profundizado la fe de las gentes, mejorado la participación, intensificado el amor por el sacerdocio e incentivadas las relaciones ecuménicas.

"La Eucaristía está recibiendo lo mejor de nuestras culturas. No tenemos mucho que ofrecer en términos de majestuosas catedrales como las europeas, o cuadros como los de Miguel Angel o Leonardo da Vinci. Pero lo que tenemos estamos felices de donarlo: nuestros cantos y poesías, el ruido de nuestros tambores y los ritmos de nuestras danzas, todo por la gloria de Dios", dijo el prelado.

El cardenal de Bogotá, Pedro Rubianes Sáenz, puso el acento en la paz y la justicia, afirmando que la paz es amor, verdad, reconciliación, justicia y solidaridad con el hermano.

Rubianes agregó que comulgar exige compromiso y voluntad para trabajar unidos en la construcción de la paz y que estar reconciliados y en paz es condición para acercarse a la Eucaristía.

El obispo de Tainan (Taiwán), Bosco Lin Chin Nan, pidió por los prelados católicos a los que las autoridades chinas no han permitido viajar a Roma para el Sínodo, destacó que el pueblo chino crece así como los católicos y denunció la falta de libertad en China.

Según el prelado de Taiwán, la Iglesia corre el riesgo de dividirse más en China debido a esa falta de libertad.

El cardenal indio Varkey Vithayathil puso la nota positiva: en su zona aumentan las vocaciones religiosas hasta el punto -dijo- que no saben qué hacer con tantas vocaciones.

El arzobispo de Serbia y Montenegro Djura Dzudzar (de rito bizantino) insistió en la necesidad de potenciar el diálogo interreligioso, y el rumano Petro Gherghel pidió, como otros prelados, que el tabernáculo vuelva a ser colocado en el centro del altar mayor de las iglesias.

El obispo de Dominica Gabriel Malzaire denunció la penetración de las movimiento evangélicos.

A fecha de hoy y tras nueve días de Sínodo, han intervenido ya en el mismo un total de 148 padres sinodales, de los 256 asistentes. EFE